El sector alerta de un posible colapso empresarial tras el fuerte aumento del precio del gasóleo y exige medidas inmediatas al Gobierno
Un tercio de las empresas teme el cierre
La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España, Fenadismer, ha mostrado su “enorme preocupación” por la situación que atraviesan las empresas de transporte de obras y excavación debido al encarecimiento del gasóleo provocado por la guerra de Irán. La organización respalda las reivindicaciones de la asociación sectorial Amaexco, cuyos últimos datos reflejan un escenario de “alerta máxima” para un sector clave en la construcción y la obra pública.
Según la encuesta realizada por Amaexco entre cerca de 250 empresas de 16 comunidades autónomas, el 84% de las compañías ha sufrido incrementos superiores al 35% en el precio del combustible, un sobrecoste que está afectando gravemente a su rentabilidad. Las empresas encuestadas consumen más de 8,8 millones de litros de gasóleo al mes, lo que supone una factura anual superior a los 160 millones de euros.
La federación advierte de que, sin medidas inmediatas, el sector de la excavación y del transporte de obras podría enfrentarse a un cese masivo de actividad, con graves consecuencias para el desarrollo de infraestructuras y proyectos públicos y privados en toda España
El principal problema, según denuncia el sector, es la imposibilidad de trasladar el incremento de costes a los clientes. De hecho, el estudio señala que el 63% de las empresas no ha podido repercutir ninguna subida del combustible en sus contratos, lo que les obliga a operar con márgenes negativos.
Además, el 47% de las empresas contratistas se habría negado a renegociar los contratos vigentes, pese al contexto de inestabilidad internacional y al fuerte aumento de los costes operativos. Esta situación está poniendo en riesgo la continuidad de numerosas compañías dedicadas al transporte de obras y excavación.
Las cifras reflejan un escenario especialmente delicado: una de cada tres empresas ya estudia reducir flota o cesar definitivamente su actividad, mientras que el 21% reconoce estar valorando o tramitando expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), con el consiguiente riesgo para miles de puestos de trabajo.
El sector exige bonificaciones y revisión de contratos
Otro de los problemas señalados por las empresas es el acceso limitado a las ayudas fiscales sobre el combustible. Según Amaexco, el 48% de las compañías no puede acogerse a la bonificación del Impuesto de Hidrocarburos, pese al elevado consumo de maquinaria pesada necesario para desarrollar su actividad.
Ante esta situación, Fenadismer reclama al Gobierno un paquete de medidas urgentes que permita garantizar la supervivencia del sector. Entre las principales demandas destacan la implantación de mecanismos obligatorios de revisión extraordinaria de precios en los contratos de obra pública, similares a los existentes en el transporte general, así como la ampliación de las bonificaciones al combustible para toda la maquinaria utilizada por las empresas subcontratistas de la construcción.
La federación advierte de que, sin medidas inmediatas, el sector de la excavación y del transporte de obras podría enfrentarse a un cese masivo de actividad, con graves consecuencias para el desarrollo de infraestructuras y proyectos públicos y privados en toda España.