El proyecto presupuestario del Gobierno alemán reduce la financiación para la compra de autobuses de cero emisiones de 403 a 130 millones de euros, aunque mantiene el crecimiento global del Fondo para el Clima y la Transformación
Menos ayudas para autobuses eléctricos
El Gobierno de Alemania ha presentado su proyecto de presupuesto para 2027, que contempla un importante recorte en las ayudas destinadas a la adquisición de autobuses con sistemas de propulsión alternativos, principalmente eléctricos. La propuesta reduce la financiación desde los 403 millones de euros previstos para 2026 hasta los 130 millones en 2027, lo que representa un descenso cercano al 68% y abre un nuevo debate sobre el ritmo de electrificación del transporte público en el país.
La medida forma parte del borrador del Fondo para el Clima y la Transformación (KTF), que aún deberá recibir la aprobación parlamentaria. Aunque el presupuesto global del fondo aumentará hasta alcanzar los 40.300 millones de euros, el apartado destinado a la movilidad sostenible disminuirá desde algo más de 4.000 millones hasta unos 3.600 millones de euros.
el sector del transporte público seguirá atento a la evolución del proceso legislativo, ya que la cuantía definitiva de las ayudas será determinante para mantener el ritmo de implantación de autobuses eléctricos en las ciudades alemanas y avanzar en los objetivos de descarbonización del transporte
El recorte afectará directamente al programa federal de incentivos para la compra de autobuses con tecnologías de propulsión alternativas, una iniciativa puesta en marcha en 2021 para acelerar la descarbonización del transporte público alemán.
Desde su creación, el programa ha permitido aprobar la financiación de más de 5.300 autobuses para alrededor de 330 operadores de transporte público, de los que más de 2.300 ya se encuentran en servicio. Además, el Ministerio de Transporte había lanzado durante la primavera de 2026 una nueva convocatoria destinada a facilitar la incorporación de al menos 1.500 autobuses eléctricos adicionales.
Sin embargo, la reducción presupuestaria prevista para 2027 podría ralentizar este proceso, después de que en 2024 ya se produjera una interrupción temporal del programa de ayudas que generó preocupación entre los operadores del sector.
Reordenación del gasto climático
El proyecto presupuestario también contempla redirigir 2.700 millones de euros procedentes del Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (ETS) desde el Fondo para el Clima y la Transformación hacia el presupuesto federal ordinario.
El Ejecutivo alemán justifica esta decisión al considerar que las inversiones relacionadas con la lucha contra el cambio climático también podrán financiarse mediante el presupuesto general del Estado, dentro de una reorganización de los recursos públicos destinados a la transición energética.
El posible recorte llega en un momento en el que la electrificación del transporte público sigue siendo uno de los principales objetivos de movilidad sostenible en Alemania. Diversas organizaciones del sector ya habían advertido anteriormente de que la reducción de las ayudas podría comprometer la renovación de las flotas.
La asociación alemana del transporte público VDV llegó a alertar en 2024 de que la paralización de los incentivos federales ponía en riesgo la sustitución de alrededor de 10.000 autobuses por vehículos de cero emisiones, una preocupación que vuelve a cobrar protagonismo ante el nuevo escenario presupuestario.
Pendiente de aprobación parlamentaria
El proyecto presentado por el Gobierno constituye, por ahora, una propuesta que deberá ser debatida y aprobada por el Parlamento alemán durante la tramitación de los presupuestos de 2027.
Mientras tanto, el sector del transporte público seguirá atento a la evolución del proceso legislativo, ya que la cuantía definitiva de las ayudas será determinante para mantener el ritmo de implantación de autobuses eléctricos en las ciudades alemanas y avanzar en los objetivos de descarbonización del transporte.