Las conclusiones del Curso de Verano 2026 reclaman un nuevo mapa concesional fuerte, financiación estable y más peso del sector en la gobernanza de la movilidad
Confebús ha cerrado su Curso de Verano 2026 en Santander con un mensaje claro: el autobús debe ocupar un lugar central en las futuras políticas públicas de transporte por su capacidad para garantizar el derecho a la movilidad, vertebrar el territorio y avanzar hacia un modelo más sostenible, eficiente e inclusivo.Las conclusiones del encuentro, celebrado junto a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, recogen diez líneas de trabajo centradas en el nuevo mapa concesional, la financiación del transporte público, la lucha contra la pobreza de transporte, la digitalización, el turismo en autocar y la transición energética. Todo ello con una idea de fondo: la movilidad sostenible solo será real si también es accesible, asequible y útil para todos los territorios.
Confebús defiende que el sector del autobús participe activamente en los órganos e instrumentos de gobernanza previstos por la norma.La digitalización aparece como otro eje decisivo.
Un nuevo mapa concesional con equilibrio económico
Uno de los principales puntos del documento se centra en la modernización del mapa concesional del transporte regular de viajeros por carretera. Para Confebús, esta transformación debe traducirse en un servicio más eficiente, competitivo y adaptado a la realidad territorial, sin perder de vista la conectividad de todos los municipios.La confederación considera imprescindible que los pliegos de licitación no se limiten a adjudicar contratos, sino que permitan a los operadores prestar servicios de calidad, impulsar la innovación, favorecer el empleo y afrontar las inversiones necesarias para la descarbonización y la digitalización.

En este sentido, las conclusiones reclaman contratos con mecanismos eficaces y objetivos de revisión de precios que reflejen la evolución de los principales costes de explotación. El objetivo es preservar el equilibrio económico-financiero de las concesiones y evitar que circunstancias sobrevenidas comprometan la continuidad o la calidad del servicio público.El documento también subraya la necesidad de reforzar la legitimidad social del autobús como servicio público esencial. Confebús recuerda que el autobús garantiza igualdad de oportunidades, facilita el acceso a servicios básicos, contribuye a la cohesión territorial y ayuda a reducir emisiones. Por eso, pide visibilizar mejor su aportación al interés general mediante una acción coordinada entre administraciones, operadores y sociedad civil.
Financiación, datos y lucha contra la pobreza de transporte
Otra de las conclusiones clave es la necesidad de una financiación estable, permanente y previsible para garantizar la sostenibilidad del autobús. Confebús ve en el desarrollo del FECMO-FPJ una oportunidad para dotar al sector de un marco plurianual que facilite la renovación de flotas, la digitalización y la mejora de los servicios.El curso también ha puesto el foco en la nueva gobernanza de la movilidad. La Ley de Movilidad Sostenible abre una etapa basada en la cooperación entre administraciones, la planificación estratégica y la participación de los agentes implicados. Para que ese modelo responda a las necesidades reales de la ciudadanía, Confebús defiende que el sector del autobús participe activamente en los órganos e instrumentos de gobernanza previstos por la norma.La digitalización aparece como otro eje decisivo. Las conclusiones reclaman una gestión compartida de los datos entre administraciones y operadores, con criterios comunes que permitan planificar mejor los servicios, optimizar recursos y ofrecer una movilidad más ajustada a las necesidades de los ciudadanos.
El documento también advierte de que combatir la pobreza de transporte exige situar al autobús en el centro de las políticas de movilidad. Su capilaridad, accesibilidad y eficiencia lo convierten en el modo más eficaz para garantizar el derecho a desplazarse, especialmente en el medio rural. En esos territorios, Confebús plantea reforzar las redes y complementarlas, cuando sea necesario, con soluciones como el transporte a la demanda.El turismo en autocar también ocupa un lugar relevante. Según las conclusiones, los Destinos Turísticos Inteligentes solo podrán desarrollarse plenamente si la movilidad se integra en su estrategia. Un destino inteligente debe ser accesible, conectado, sostenible y capaz de ofrecer una experiencia de viaje completa desde el origen hasta el destino.
Por último, Confebús reclama que el Plan Social para el Clima refuerce el papel del autobús en la transición energética. Los recursos del Fondo Social para el Clima y del ETS2, sostiene la organización, deben contribuir a fortalecer las redes de autobús, renovar flotas, mejorar infraestructuras y evitar que el aumento de los costes energéticos recaiga sobre los usuarios.El cierre del Curso de Verano deja así una hoja de ruta concreta para el sector. El autobús no aparece solo como una alternativa de transporte, sino como una herramienta de cohesión, igualdad y sostenibilidad. Y, en un momento de cambios normativos, tecnológicos y energéticos, Confebús insiste en que su papel debe reforzarse para que la movilidad del futuro llegue también a quienes más la necesitan.