Josefa Solanilla subrayó en Global Mobility Call 2026 la necesidad de ofrecer carrera profesional, formación y liderazgo para retener a los equipos del sector
La movilidad colectiva no se sostiene solo con nuevos vehículos, tecnología o inversiones. También necesita personas preparadas, motivadas y con ganas de quedarse. Esa fue una de las ideas centrales de la ponencia “Personas como motor de crecimiento”, impartida por Josefa Solanilla, Corporate People Director de Moventia, durante Global Mobility Call 2026, en Ifema Madrid.Solanilla defendió que el sector debe hablar más de personas en un momento en el que gran parte del debate se centra en la electrificación, la inteligencia artificial o la descarbonización. “En este sector de la movilidad somos personas trabajando para personas y muchas veces nos olvidamos de esto”, afirmó.
La responsable de Personas de Moventia recordó que la compañía mueve 264 millones de personas al año y que esa cifra refleja una gran responsabilidad con los usuarios. Detrás de cada viaje, insistió, hay conductores, mecánicos, planificadores, equipos de operaciones y profesionales que hacen posible que el servicio funcione cada día.
“Si tienes la actitud y tienes las ganas de aprender, lo vas a hacer”, afirmó
Carrera profesional para atraer y retener
Uno de los puntos más destacados de la intervención fue la necesidad de mostrar que el transporte de viajeros ofrece oportunidades reales de desarrollo profesional. Solanilla reconoció que históricamente el sector no ha sido percibido como “glamuroso”, aunque defendió que es un ámbito “muy bonito” y con capacidad para acompañar a una persona durante toda su carrera.
Para lograrlo, pidió trabajar mejor los planes de carrera, la sucesión interna y los programas de desarrollo del talento. En el caso de un conductor, por ejemplo, señaló que debe poder visualizar un camino profesional dentro de la empresa, desde la conducción hasta puestos como inspector, jefe de tráfico, adjunto o gerente.También advirtió de la importancia de no generar expectativas falsas. “Hay que ser muy realista con las expectativas que ofrecemos y cuando las ofrecemos cumplirlas”, señaló. Para Solanilla, esa coherencia es clave para evitar frustración y para que, incluso cuando una persona decida marcharse, siga hablando bien de la compañía.
Formación ante la electrificación y nuevos perfiles
La electrificación también está cambiando las necesidades de formación dentro del sector. Solanilla explicó que la transición hacia el autobús eléctrico obliga a actualizar a los equipos, especialmente en áreas como mantenimiento y conducción. “La mecánica no es la misma en combustión que en vehículos eléctricos”, recordó.En este punto, defendió el valor del talento senior y la experiencia acumulada en las empresas. A su juicio, las compañías deben ayudar a sus profesionales a adaptarse a las nuevas tecnologías, sin dar por hecho que la edad sea una barrera. “Si tienes la actitud y tienes las ganas de aprender, lo vas a hacer”, afirmó.
La directiva también puso sobre la mesa tres líneas de trabajo para ampliar la base de talento: atraer más mujeres, incorporar jóvenes y gestionar mejor el talento internacional. Recordó que solo el 16% de la plantilla de conductores son mujeres y que menos del 3% tiene menos de 30 años, dos datos que evidencian el margen de mejora.El mensaje final fue claro: ninguna empresa podrá resolver sola este reto. Hará falta colaboración entre operadores, administraciones, centros formativos, autoescuelas, universidades y asociaciones sectoriales. Porque el futuro del autobús no dependerá únicamente de la tecnología que se incorpore a las flotas, sino también de la capacidad del sector para formar, cuidar y retener a quienes hacen posible el servicio.