El fabricante desarrolla, junto al Instituto Senai de Innovación en Polímeros, el compuesto Hefesto, una solución sostenible que reduce más del 50 % las emisiones de CO₂ asociadas al material y fomenta la economía circular en la fabricación de autobuses
Innovación para una fabricación más sostenible
Marcopolo ha obtenido su primera patente verde gracias al desarrollo del Hefesto Compound, una innovadora tecnología utilizada como material de sellado en la fabricación de autobuses que sustituye materias primas convencionales por una alternativa elaborada a partir de residuos industriales reutilizados y sílice procedente de cáscaras de arroz, un recurso renovable. La innovación refuerza la estrategia de sostenibilidad de la compañía y supone un importante avance en la reducción del impacto ambiental de sus procesos productivos.
Marcopolo refuerza su apuesta por la innovación sostenible, incorporando nuevas tecnologías que contribuyen a una fabricación más eficiente, reducen la huella ambiental y consolidan un modelo industrial basado en la reutilización de recursos y la descarbonización de sus procesos
El Hefesto Compound ha sido desarrollado en colaboración con el Instituto Senai de Innovación en Polímeros (ISI Polymers) y la empresa Ciaflex, dentro de un proyecto ejecutado entre 2024 y 2025 con el respaldo de la Empresa Brasileña de Investigación e Innovación Industrial (Embrapii). La iniciativa combina investigación, desarrollo tecnológico y compromiso ambiental para crear un material que amplía la circularidad de los recursos y reduce la dependencia de materias primas de origen fósil.
Felipe Biondo, coordinador de Fiabilidad de Producto de Marcopolo, explicó que el proyecto nació con el objetivo de encontrar un destino más sostenible para los residuos generados en la producción, convirtiendo ese reto en una solución innovadora que combina reutilización de materiales, materias primas renovables y un elevado rendimiento técnico.
Menos emisiones y mayor economía circular
Los estudios realizados durante el desarrollo del Hefesto Compound muestran una reducción superior al 50 % de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al material, pasando de aproximadamente 1,7 toneladas a 831 kilogramos de CO₂ equivalente. Además, el consumo de recursos de origen fósil utilizados en su composición también se ha reducido en más de un 50 %.
Otro de los beneficios destacados es su contribución a la economía circular, ya que la nueva tecnología permitirá evitar que alrededor de dos toneladas de residuos industriales al año terminen en vertederos, al reincorporarlos al proceso productivo como materia prima.
Ahorro económico y colaboración tecnológica
La implantación del nuevo compuesto también genera beneficios económicos, ya que, según las estimaciones realizadas en una de las líneas de producción analizadas, podría eliminar costes de eliminación de residuos por valor de unos 27.000 reales brasileños al año.
Por su parte, Jordão Gheller Junior, director de Operaciones del Instituto SENAI de Innovación en Polímeros, destacó que el proyecto demuestra cómo la colaboración entre la industria y los centros de investigación puede transformar los desafíos ambientales en oportunidades de innovación, desarrollando soluciones que aportan beneficios ambientales, económicos y tecnológicos sin comprometer el rendimiento del producto.
Con esta primera patente verde, Marcopolo refuerza su apuesta por la innovación sostenible, incorporando nuevas tecnologías que contribuyen a una fabricación más eficiente, reducen la huella ambiental y consolidan un modelo industrial basado en la reutilización de recursos y la descarbonización de sus procesos.