La compañía del transporte reclama que las movilizaciones se dirijan a la Administración y no pongan en riesgo a conductores ni a la cadena de suministro
La Administración, única responsable del conflicto agrario
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales de Transporte por Carretera (CONETRANS) ha exigido al sector agrario que, ante las movilizaciones anunciadas para los próximos días, el transporte de mercancías no vuelva a ser el objetivo de sus protestas. Desde la organización se advierte de que bloquear carreteras y retener camiones convierte a los transportistas en rehenes de un conflicto que no les corresponde y que genera graves perjuicios económicos y humanos.
Conetrans recuerda que episodios recientes en Francia y en Cataluña demostraron que este tipo de protestas no resolvieron los problemas del campo, pero sí provocaron paralizaciones, pérdidas millonarias y situaciones de riesgo para los conductores, mientras las administraciones permanecían impasibles ante el impacto causado en el transporte.
Por ello, Conetrans insiste en que agricultores y transportistas no deben enfrentarse nunca, sino verse como compañeros y aliados estratégicos. ‘Juntos mantenemos a España en marcha’
Desde la patronal del transporte se subraya que los problemas que amenazan la supervivencia del campo español tienen un único responsable: la Administración. Por ello, Conetrans considera que las reivindicaciones del sector agrario deben dirigirse exclusivamente a los poderes públicos, y no contra un sector complementario y esencial como es el transporte por carretera.
El transporte no solo comprende las demandas del campo, sino que comparte muchas de ellas, ya que ambos sectores sufren normativas ineficaces, costes crecientes y una falta de apoyo real por parte de las instituciones. Sin embargo, la organización insiste en que no es aceptable que las protestas se traduzcan en bloqueos que dañan a empresas y trabajadores ajenos al conflicto.
Conductores, los grandes perjudicados
Conetrans alerta de que los conductores profesionales son los principales damnificados por este tipo de movilizaciones. Personas totalmente ajenas a las reivindicaciones agrarias quedan atrapadas durante horas o días, sin acceso a servicios básicos, alimentación o lugares adecuados para descansar, poniendo en riesgo su seguridad y dignidad personal.
Además, estas situaciones provocan pérdidas económicas inasumibles tanto para las empresas de transporte como para los cargadores, muchos de ellos pertenecientes al propio sector agrícola y ganadero, lo que demuestra, según la patronal, el carácter contradictorio y autodestructivo de estas acciones.
Transporte y agricultura, sectores aliados
La organización recuerda que el transporte de mercancías por carretera es un servicio esencial para la economía, tan imprescindible como el trabajo de agricultores y ganaderos. Ambos sectores han demostrado en situaciones críticas su capacidad de resistencia y compromiso con la sociedad, garantizando el abastecimiento incluso en los momentos más difíciles.
Por ello, Conetrans insiste en que agricultores y transportistas no deben enfrentarse nunca, sino verse como compañeros y aliados estratégicos. “Juntos mantenemos a España en marcha”, subraya la patronal, apelando a la responsabilidad y al diálogo para evitar que las carreteras vuelvan a convertirse en escenarios de confrontación entre sectores que se necesitan mutuamente.





