El segmento urbano lidera la electrificación del transporte colectivo, mientras el diésel cae al entorno del 30% en las nuevas matriculaciones
Los autobuses urbanos eléctricos han dado un salto clave en Europa. Durante el segundo trimestre de 2026, los modelos de batería superaron el 60% de cuota entre las nuevas matriculaciones de autobuses urbanos, según los datos del International Council on Clean Transportation, ICCT.El avance confirma que las ciudades europeas se han convertido en el gran motor de la transición hacia el transporte público cero emisiones. Mientras los eléctricos ganan terreno, el diésel, incluyendo los híbridos, se sitúa alrededor del 30% del mercado urbano, una caída significativa si se compara con los niveles de años anteriores.
En 2021, el diésel todavía dominaba con claridad el mercado de autobuses urbanos, con cuotas que se movían en torno al 60% y el 70% en varios trimestres
La ciudad acelera más que el resto del mercado
La evolución de los últimos trimestres muestra un cambio profundo en las compras de flotas urbanas. En 2021, el diésel todavía dominaba con claridad el mercado de autobuses urbanos, con cuotas que se movían en torno al 60% y el 70% en varios trimestres. Sin embargo, desde 2023 la curva comenzó a cambiar con más fuerza.El autobús eléctrico fue ganando presencia de forma progresiva, con algunos altibajos, hasta superar claramente al diésel en 2025 y alcanzar más del 60% en el segundo trimestre de 2026. Es un dato simbólico, pero también muy práctico: las administraciones y operadores urbanos ya están apostando mayoritariamente por tecnologías sin emisiones directas para renovar sus flotas.

El gas natural, que durante años fue una alternativa de transición en muchas ciudades, pierde peso en el reparto. Según los datos del informe, su cuota se sitúa por debajo de los niveles registrados en etapas anteriores, mientras que el hidrógeno mediante pila de combustible continúa con una presencia muy reducida en las nuevas matriculaciones.Esta fotografía refleja una realidad clara: para el transporte urbano, el autobús eléctrico se ha consolidado como la tecnología dominante dentro de las opciones de descarbonización.
Interurbanos, autocares y minibuses avanzan más despacio
El contraste aparece cuando se analizan otros segmentos del transporte colectivo. En los autobuses interurbanos y autocares, el diésel sigue siendo la tecnología mayoritaria, con una cuota del 87% en el segundo trimestre de 2026. Los modelos eléctricos de batería alcanzan el 5%, mientras que el gas natural representa el 8%.La diferencia se explica por las propias necesidades del servicio. Las rutas urbanas suelen ser más previsibles, con recorridos fijos, menores distancias diarias y más facilidad para planificar la recarga en cocheras. En cambio, los servicios interurbanos y los autocares afrontan mayores exigencias de autonomía, tiempos de operación más largos y necesidades de infraestructura más complejas.En el segmento de minibuses, el diésel también mantiene un peso muy elevado, con el 85% de las matriculaciones. Los eléctricos alcanzan el 13% y el gas natural se queda en el 2%. El mercado, por tanto, avanza a distintas velocidades: la ciudad va por delante, mientras el resto de usos todavía necesita más despliegue tecnológico y operativo.
El fuerte crecimiento del autobús urbano eléctrico también ayuda a explicar el dato global del primer semestre. En conjunto, los autobuses y autocares cero emisiones alcanzaron el 28,6% de las nuevas matriculaciones en la Unión Europea entre enero y junio de 2026, con 6.425 unidades y un crecimiento del 50% respecto al mismo periodo de 2025.La lectura para el sector es clara. La electrificación ya no es una promesa lejana en el transporte urbano: está marcando las decisiones de compra y transformando el paisaje de las ciudades. Queda camino por recorrer en rutas interurbanas y autocares, pero el autobús urbano europeo ya ha entrado de lleno en la era eléctrica.