Anfac reúne en Global Mobility Call a directivos de Toyota, Stellantis, Iveco y Omoda & Jaecoo para analizar los retos de competitividad y transformación del sector
La industria de la automoción considera imprescindible reforzar la colaboración entre administraciones y empresas para afrontar con éxito la transición hacia una movilidad de cero emisiones. Ese fue uno de los principales mensajes trasladados por Anfac durante la celebración de Global Mobility Call 2026, donde la asociación organizó la mesa de debate España Auto CEO Summit, con la participación de responsables de algunas de las principales marcas del sector.
El encuentro tuvo lugar en un momento especialmente relevante para la automoción europea, marcado por la creciente competencia internacional, la incertidumbre geopolítica y económica, y el proceso de transformación hacia una industria más sostenible y descarbonizada.
Durante la jornada, Anfac defendió la necesidad de contar con una regulación estable, competitiva y predecible, capaz de ofrecer seguridad a las empresas en un contexto de profundos cambios tecnológicos y de mercado.La mesa de debate contó con la participación de Francisco Berrocal, CEO y presidente de Toyota España; Antonio Joaquín González, director de Relaciones Institucionales de Stellantis Iberia; Ruggero Mughini, presidente de Iveco España; y Francesco Colonnese, vicepresidente de Omoda & Jaecoo en Iberia. La sesión estuvo moderada por Félix García, director de Comunicación y Marketing de Anfac.Los participantes coincidieron en que la transformación del sector requiere una visión coordinada entre los objetivos europeos de descarbonización y la realidad del mercado, así como políticas que favorezcan la inversión y la competitividad industrial.
La descarbonización, un reto común con diferentes soluciones
Uno de los temas centrales del debate fue el camino hacia una movilidad libre de emisiones. En este sentido, Francisco Berrocal defendió una estrategia basada en la multitecnología, combinando vehículos híbridos, híbridos enchufables, eléctricos de batería, hidrógeno y combustibles renovables.Según explicó, la reducción de emisiones debe realizarse de forma inclusiva y accesible para los ciudadanos, adaptándose a las distintas necesidades de movilidad existentes en España.Desde Stellantis, Antonio Joaquín González destacó que el grupo está preparado para afrontar los desafíos presentes y futuros de la automoción, apostando por ofrecer diferentes soluciones que respondan a las demandas de cada usuario y segmento del mercado.En el ámbito del vehículo industrial, Ruggero Mughini recordó que el 98% de las matriculaciones de vehículos industriales en España siguen correspondiendo a modelos diésel, una realidad que evidencia la complejidad de la transición hacia tecnologías de cero emisiones.
El presidente de Iveco España subrayó que la transformación del transporte pesado requiere mucho más que nuevos vehículos. A su juicio, es imprescindible desarrollar infraestructuras, establecer incentivos adecuados y poner en marcha planes de renovación de flota que permitan a transportistas y operadores mantener su competitividad.Además, defendió la importancia de avanzar bajo el principio de neutralidad tecnológica, permitiendo que distintas soluciones energéticas contribuyan a la descarbonización en función de las necesidades específicas de cada operación de transporte.
Digitalización, inteligencia artificial y nuevas marcas
La mesa también abordó el impacto de la digitalización, la inteligencia artificial y la llegada de nuevos actores al mercado europeo. Los participantes analizaron cómo estas tendencias están transformando las cadenas de suministro y generando nuevas oportunidades para la industria.Francesco Colonnese destacó que la competitividad del sector ya no depende únicamente de fabricar y comercializar vehículos, sino de integrar la descarbonización, la digitalización y las nuevas tecnologías en toda la cadena de valor.Asimismo, puso en valor el peso económico de la automoción en España, un sector que genera alrededor de dos millones de empleos y que afronta esta transformación como una oportunidad para reforzar su resiliencia y capacidad de crecimiento.
Los directivos también destacaron la importancia de las recientes adjudicaciones de nuevos modelos eléctricos a plantas españolas y la necesidad de seguir atrayendo inversiones que permitan consolidar a España como uno de los principales centros europeos de producción de vehículos.En este sentido, coincidieron en que el éxito de la transformación dependerá de tres factores fundamentales: flexibilidad regulatoria, estabilidad normativa y capacidad de innovación empresarial.Con este mensaje, la industria aprovechó el marco de Global Mobility Call para reclamar una estrategia conjunta que permita acelerar la descarbonización sin comprometer la competitividad de uno de los sectores industriales más relevantes para la economía española.