Fenadismer denuncia que la futura Ley Antitabaco discrimina a más de 360.000 conductores profesionales y advierte de posibles efectos negativos sobre la seguridad vial
El sector denuncia una discriminación frente a los vehículos particulares
La tramitación de la futura Ley Antitabaco sigue generando una fuerte controversia en el sector del transporte por carretera. El Ministerio de Sanidad ha remitido al Consejo Económico y Social el anteproyecto normativo sin modificar una de sus medidas más cuestionadas: la prohibición de fumar en las cabinas de los vehículos de transporte profesional, una restricción que afectará a miles de conductores de camiones y furgonetas en toda España.
Fenadismer ha reiterado su rechazo frontal a esta medida, al considerar que supone una actuación “desproporcionada, discriminatoria e innecesaria” contra los profesionales del transporte. La federación sostiene que la prohibición carece de justificación sanitaria al tratarse, en la mayoría de los casos, de espacios de trabajo ocupados exclusivamente por el conductor, sin presencia de terceros ni de menores expuestos al humo.
La federación insiste en que comparte los objetivos de protección de la salud pública y de lucha contra el tabaquismo, especialmente en espacios donde puedan verse afectados menores o terceros
La organización recuerda que el anteproyecto mantiene la posibilidad de fumar en vehículos particulares, incluso cuando viajan acompañantes, mientras que veta esta práctica en camiones y furgonetas de uso profesional. Esta diferencia de trato es considerada por Fenadismer como una discriminación directa hacia los conductores profesionales, que desempeñan su actividad durante largas jornadas en carretera.
Según los cálculos de la federación, la medida afectará a unos 300.000 conductores de transporte pesado y alrededor de 60.000 profesionales del transporte ligero, un colectivo que considera especialmente perjudicado por una regulación que no distingue entre situaciones de riesgo para terceros y espacios de uso individual.
Preocupación por las consecuencias en la seguridad vial
Uno de los principales argumentos esgrimidos por el sector se centra en el impacto que la prohibición podría tener sobre la conducción. Fenadismer advierte de que obligar a los conductores fumadores a permanecer hasta cuatro horas y media al volante sin poder fumar podría incrementar los niveles de estrés, irritabilidad y fatiga emocional, factores que podrían repercutir negativamente en la atención durante la conducción.
La federación subraya que los profesionales del transporte ya desarrollan una actividad exigente y, en muchos casos, solitaria, por lo que considera que la nueva restricción podría añadir una presión adicional en las largas rutas por carretera.
Otro de los aspectos criticados por la organización es la ausencia de alternativas prácticas para los transportistas. Fenadismer señala que las crecientes restricciones al consumo de tabaco en áreas de servicio, establecimientos hosteleros y otros espacios públicos limitan considerablemente los lugares donde los conductores podrían fumar durante sus pausas.
Según la federación, esta situación podría llevar a algunos profesionales a detenerse en zonas no habilitadas, aumentando el riesgo de accidentes, atropellos o incluso incendios derivados de conductas inadecuadas fuera de las áreas de descanso.
Exigencia de cambios en el texto definitivo
Ante la continuidad de la medida en el anteproyecto remitido al Consejo Económico y Social, Fenadismer ha anunciado que continuará defendiendo la eliminación de esta prohibición durante el proceso legislativo. La organización reclama una revisión del texto para evitar lo que considera una limitación injustificada de los derechos de los conductores profesionales.
La federación insiste en que comparte los objetivos de protección de la salud pública y de lucha contra el tabaquismo, especialmente en espacios donde puedan verse afectados menores o terceros. Sin embargo, considera que la prohibición en las cabinas de los camiones no responde a esos criterios y reclama una regulación más equilibrada que tenga en cuenta las particularidades de la actividad profesional del transporte por carretera.