Midas alerta de que el 55,8% de los automovilistas afrontará los desplazamientos del verano sin haber completado el mantenimiento de su coche y recuerda la importancia de revisar los elementos clave de seguridad
El coste y la falta de tiempo, principales motivos para retrasar el mantenimiento
La primera gran operación salida del verano arranca con un dato preocupante para la seguridad vial: el 55,8% de los conductores afrontará sus desplazamientos vacacionales con alguna reparación pendiente en su vehículo. Así lo revela el II Observatorio Midas de la Movilidad, un estudio elaborado por la cadena especializada en mantenimiento y reparación del automóvil, que advierte de los riesgos de retrasar las revisiones antes de emprender viajes largos durante los meses estivales.
Con millones de desplazamientos previstos por carretera durante julio y agosto, la compañía insiste en que una avería aparentemente menor puede convertirse en un problema mucho más grave cuando el vehículo circula cargado, soporta altas temperaturas y recorre largas distancias.
La compañía considera que anticiparse a posibles averías no solo reduce costes, sino que contribuye a mejorar la seguridad vial y permite afrontar los desplazamientos estivales con mayores garantías, evitando contratiempos que puedan afectar tanto al conductor como al resto de ocupantes del vehículo
El estudio señala que el principal motivo para aplazar una reparación es el económico, una circunstancia reconocida por el 22,7% de los conductores. A ello se suman quienes aseguran no encontrar tiempo para acudir al taller (17,8%) y quienes consideran que la reparación no era necesaria (15,3%).
Para Francisco Javier Fuentes, formador de la red de talleres Midas España, posponer una intervención antes de las vacaciones puede tener importantes consecuencias. Según explica, un pequeño ajuste puede terminar convirtiéndose en una avería en plena autovía, obligando a recurrir a una grúa, provocando retrasos y elevando considerablemente el coste de la reparación.
Cinco revisiones imprescindibles antes de viajar
Midas recomienda realizar una revisión preventiva antes de iniciar cualquier desplazamiento estival, especialmente teniendo en cuenta que el calor, los atascos y la carga adicional someten al vehículo a un mayor esfuerzo. Entre los elementos prioritarios destaca el denominado «triángulo de la seguridad»: neumáticos, frenos y amortiguadores, fundamentales para garantizar la adherencia, la estabilidad y la capacidad de frenado.
La compañía aconseja comprobar también los niveles de líquidos, especialmente el refrigerante, el aceite y el líquido de frenos, ya que un fallo en estos sistemas puede provocar averías graves durante un viaje.
Otro de los puntos críticos es la batería, cuyo desgaste también se acelera con las altas temperaturas, especialmente cuando supera los cuatro años de antigüedad. Del mismo modo, resulta aconsejable revisar el correcto funcionamiento de la iluminación, el estado de las escobillas limpiaparabrisas y el sistema de climatización, cuyo buen funcionamiento no solo aporta confort, sino que también contribuye a reducir la fatiga del conductor durante los trayectos largos.
El informe también pone el foco en la inspección técnica de vehículos (ITV), ya que el 32,5% de los conductores reconoce haber circulado alguna vez con la inspección caducada y cerca del 20% ha tenido que repetirla en los dos últimos años. Además, únicamente el 42,9% de los automovilistas revisa su vehículo antes de acudir a la ITV, lo que incrementa el riesgo de detectar defectos que podrían haberse solucionado previamente.
Para facilitar este proceso, Midas recuerda que dispone de ITV Service, un servicio que incluye la revisión previa del vehículo, el traslado al centro de inspección y la gestión completa de la ITV.
Mantenimiento preventivo para viajar con seguridad
Desde Midas insisten en que una revisión antes de iniciar las vacaciones es una de las medidas más eficaces para evitar incidencias durante la operación salida. La compañía considera que anticiparse a posibles averías no solo reduce costes, sino que contribuye a mejorar la seguridad vial y permite afrontar los desplazamientos estivales con mayores garantías, evitando contratiempos que puedan afectar tanto al conductor como al resto de ocupantes del vehículo.