La nueva convocatoria del Mecanismo Conectar Europa reserva fondos para infraestructuras de combustibles alternativos, innovación tecnológica y mejora de los pasos fronterizos, una decisión que la IRU considera clave para la competitividad del sector
Impulso a la infraestructura de recarga para vehículos pesados
La Comisión Europea ha lanzado la última convocatoria de ayudas al transporte del actual marco presupuestario 2021-2027 del Mecanismo Conectar Europa (CEF), movilizando 170 millones de euros destinados a acelerar la transición energética, la digitalización y la mejora de las infraestructuras estratégicas para el transporte por carretera.
La medida ha sido recibida positivamente por la Unión Internacional del Transporte por Carretera (IRU), que considera que el nuevo paquete financiero responde a varias de las demandas históricas del sector para reforzar la competitividad y la sostenibilidad del transporte comercial en Europa.
Las ayudas financiarán estudios y proyectos destinados a optimizar la circulación en zonas de control fronterizo, incluyendo la construcción o mejora de accesos viarios, áreas de estacionamiento para camiones, zonas de espera e infraestructuras que agilicen los procedimientos de inspección y control
La mayor parte de los fondos, 130 millones de euros, se destinará al desarrollo de infraestructuras de combustibles alternativos para vehículos pesados, dando continuidad a los programas de apoyo a la electrificación y al hidrógeno que la industria venía reclamando para evitar un vacío de financiación.
La inversión permitirá financiar estaciones de recarga eléctrica de alta potencia, incluidos sistemas de carga de megavatios, así como infraestructuras de hidrógeno de acceso público situadas a lo largo de la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T) y en los principales nodos urbanos europeos.
La financiación europea cubrirá hasta el 20% de los costes elegibles, aunque Bruselas estima que los 130 millones asignados podrían movilizar inversiones totales cercanas a los 650 millones de euros gracias a la participación del sector privado.
Además de los puntos de recarga, las ayudas contemplan inversiones en conexiones eléctricas, sistemas de almacenamiento energético y herramientas de gestión de la demanda necesarias para garantizar el funcionamiento eficiente de estas instalaciones.
La digitalización gana protagonismo
Otro de los ejes de la convocatoria será la innovación tecnológica. La Comisión Europea ha reservado 20 millones de euros para proyectos de digitalización y nuevas tecnologías aplicadas al transporte por carretera.
Estos fondos respaldarán el despliegue de vehículos comerciales conectados y altamente automatizados mediante infraestructuras capaces de facilitar comunicaciones avanzadas entre vehículos y carreteras, sistemas de posicionamiento de alta precisión y soluciones de movilidad inteligente.
El objetivo es acelerar la llegada al mercado de tecnologías ya maduras y complementar los desarrollos impulsados desde programas europeos de investigación como Horizonte Europa, favoreciendo una transformación digital más rápida del sector.
La convocatoria también contempla 20 millones de euros adicionales para mejorar la eficiencia de los cruces en las fronteras exteriores de la Unión Europea, una cuestión que sigue generando importantes problemas operativos para el transporte internacional de mercancías.
Las ayudas financiarán estudios y proyectos destinados a optimizar la circulación en zonas de control fronterizo, incluyendo la construcción o mejora de accesos viarios, áreas de estacionamiento para camiones, zonas de espera e infraestructuras que agilicen los procedimientos de inspección y control.
La reducción de los tiempos de espera en las fronteras es una de las prioridades del sector, ya que los retrasos afectan directamente a la competitividad de las cadenas de suministro europeas y generan importantes costes adicionales para los operadores.
los depósitos privados permiten optimizar los horarios de carga, reducir costes energéticos y mejorar la rentabilidad de las inversiones en vehículos de cero emisiones, por lo que deberían formar parte de futuras estrategias de financiación comunitaria
Aunque la organización internacional valora positivamente la continuidad del apoyo europeo a la infraestructura de recarga pública, considera que las futuras convocatorias deberían ampliar el alcance de las ayudas para incluir también instalaciones privadas y semiprivadas.
La directora de Defensa de la UE de la IRU, Raluca Marian, destacó que la electrificación del transporte pesado requiere una combinación equilibrada entre recarga pública y recarga en bases logísticas.
Según la organización, los depósitos privados permiten optimizar los horarios de carga, reducir costes energéticos y mejorar la rentabilidad de las inversiones en vehículos de cero emisiones, por lo que deberían formar parte de futuras estrategias de financiación comunitaria.
Última oportunidad antes del nuevo presupuesto europeo
La convocatoria presentada por Bruselas será la última dentro del actual marco financiero plurianual de la Unión Europea, que finaliza en 2027.
Las solicitudes permanecerán abiertas hasta el próximo 6 de octubre de 2026, convirtiéndose en la última oportunidad para que operadores de transporte, gestores de infraestructuras y empresas tecnológicas accedan a fondos europeos antes de la entrada en vigor del nuevo presupuesto comunitario en 2028.
Desde la IRU consideran que este paquete de ayudas demuestra la importancia del diálogo entre las instituciones europeas y el sector del transporte, aunque advierten de que será necesario incrementar las inversiones en el próximo ciclo presupuestario para afrontar con garantías los desafíos de descarbonización, digitalización y competitividad que afronta el transporte por carretera en los próximos años.