La compañía considera que la suspensión de la línea evidencia las limitaciones del actual modelo concesional estatal
FlixBus defiende un modelo abierto inspirado en Europa
La compañía FlixBus ha reclamado la implantación del cabotaje como solución para restablecer la conexión de autobús entre Mérida y Sevilla, una línea cuya suspensión mantiene desde hace semanas sin servicio a miles de usuarios.
La empresa sostiene que esta situación pone de manifiesto las limitaciones del actual sistema concesional español, basado en la explotación exclusiva de corredores por un único operador. Según la compañía, este modelo “cada vez es más incapaz de garantizar con seguridad las necesidades de movilidad de los españoles”.
La suspensión de la línea entre Mérida y Sevilla ha generado preocupación entre usuarios y operadores, especialmente por la importancia estratégica de esta conexión para estudiantes, trabajadores y viajeros habituales entre ambas comunidades autónomas
El vicepresidente de FlixBus para Iberia y Sudamérica, Pablo Pastega, aseguró que “el cabotaje, que ya funciona desde hace más de diez años en toda Europa, es el complemento perfecto para mejorar la conectividad entre distintas regiones de un país sin coste para las administraciones públicas”.
La compañía defiende que permitir a operadores internacionales realizar trayectos nacionales dentro de rutas internacionales contribuiría a incrementar la oferta de transporte, mejorar la competencia y evitar situaciones como la actual interrupción de la conexión entre Extremadura y Andalucía.
Críticas al sistema concesional español
Desde FlixBus consideran además que el modelo concesional estatal español no se ajusta plenamente a la regulación de la Unión Europea en materia de liberalización del transporte de viajeros por carretera.
La empresa subraya que el cabotaje ya está plenamente implantado en numerosos países europeos y que su aplicación permitiría reforzar la movilidad interregional sin necesidad de aumentar el gasto público.
La suspensión de la línea entre Mérida y Sevilla ha generado preocupación entre usuarios y operadores, especialmente por la importancia estratégica de esta conexión para estudiantes, trabajadores y viajeros habituales entre ambas comunidades autónomas.