La compañía refuerza el corredor portugués con una segunda unidad de batería, capaz de recorrer hasta 400 kilómetros por carga, consolidando una de las primeras operaciones regulares de larga distancia con autocares eléctricos en la Península Ibérica
Los únicos autocares eléctricos regulares de larga distancia de la Península
FlixBus ha reforzado su apuesta por la movilidad de cero emisiones en Portugal con la incorporación de un segundo autocar eléctrico de batería Yutong a la línea que conecta Lisboa y Oporto, un recorrido de aproximadamente 315 kilómetros. La nueva unidad comenzó a operar el pasado 17 de julio y permite a la compañía duplicar su capacidad de transporte eléctrico en uno de los principales corredores del país.
La operación continúa desarrollándose en colaboración con el operador portugués AV Feirense, mientras que la infraestructura de recarga está a cargo de EDP, que suministra la energía desde sus instalaciones de Sacavém.
FlixBus consolida uno de los proyectos más avanzados de electrificación del transporte regular de larga distancia en Europa, demostrando la viabilidad operativa de los autocares eléctricos en recorridos interurbanos de elevada demanda
Los dos autocares Yutong son actualmente los únicos vehículos eléctricos que prestan servicios regulares de larga distancia en la Península Ibérica, según destaca FlixBus Portugal. Cada unidad dispone de una autonomía de hasta 400 kilómetros, suficiente para cubrir el trayecto entre Lisboa y Oporto, y se recarga al finalizar cada viaje.
El proceso de carga requiere unas dos horas y 45 minutos para pasar del 20% al 100% de la capacidad de la batería, garantizando la disponibilidad de los vehículos para las siguientes expediciones programadas.
Más de 215.000 kilómetros recorridos en el primer año
La incorporación de este segundo vehículo llega casi dos años después del inicio del proyecto piloto y tras los buenos resultados obtenidos por el primer autocar eléctrico, que entró en servicio en septiembre de 2024.
Durante sus primeros doce meses de funcionamiento, la unidad recorrió más de 215.000 kilómetros sin emisiones directas de CO₂, permaneciendo operativa durante 352 de los 365 días del año. Las jornadas en las que no prestó servicio estuvieron motivadas por operaciones de mantenimiento programado y por el apagón eléctrico que afectó a Portugal.
Con la entrada en funcionamiento de la segunda unidad, FlixBus estima que ambos autocares evitarán la emisión de unas 300 toneladas de CO₂ al año, aproximadamente 150 toneladas por vehículo, reforzando su estrategia de descarbonización del transporte de larga distancia.
La infraestructura de recarga, pieza clave del proyecto
El desarrollo de esta operación se apoya en la red de recarga de EDP, que dispone de instalaciones específicas en Sacavém para atender las necesidades de los autocares eléctricos.
La compañía energética cuenta actualmente con más de 4.000 puntos de recarga conectados a la red pública portuguesa, distribuidos por todos los distritos del país y en más de la mitad de los municipios. Según datos de EDP, su infraestructura ha permitido realizar más de 4,2 millones de recargas, facilitando la circulación de vehículos eléctricos durante más de 600 millones de kilómetros y evitando la emisión de más de 74.000 toneladas de CO₂ respecto a vehículos con motor de combustión.
Con esta ampliación, FlixBus consolida uno de los proyectos más avanzados de electrificación del transporte regular de larga distancia en Europa, demostrando la viabilidad operativa de los autocares eléctricos en recorridos interurbanos de elevada demanda.