La organización advierte de que las mafias especializadas ya provocan pérdidas medias superiores a los 85.000 euros por robo y reclama reforzar los protocolos de verificación para frenar un fraude en expansión en toda Europa
Las mafias perfeccionan sus métodos para robar mercancías
La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER) ha lanzado una nueva advertencia sobre el crecimiento de las estafas por suplantación de identidad en el transporte de mercancías, una modalidad delictiva que, según la organización, está alcanzando niveles preocupantes debido a la creciente profesionalización de las redes criminales que operan en las bolsas de carga digitales.
La federación señala que España es actualmente el país europeo más afectado por este tipo de fraude, por delante de Países Bajos, Alemania, Francia, Portugal e Italia, y alerta de que las pérdidas económicas derivadas de cada robo superan de media los 85.000 euros.
la federación insiste en que la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para proteger tanto a cargadores como a transportistas frente a una modalidad delictiva que no deja de crecer y que ya constituye una de las principales amenazas para el transporte de mercancías por carretera en Europa
Las organizaciones criminales utilizan documentación falsificada para hacerse pasar por empresas de transporte solventes y captar órdenes de carga en plataformas digitales, aprovechando la rapidez con la que se formalizan muchas operaciones.
Una vez retirada la mercancía de las instalaciones del cargador, los delincuentes interrumpen cualquier comunicación y desaparecen, dificultando enormemente la recuperación tanto de la carga como de los responsables del fraude.
Según los datos recopilados por Fenadismer, los electrodomésticos concentran el 42,9% de los robos detectados, seguidos por los productos de alimentación (28,6%), la electrónica de consumo (14,3%) y los artículos de perfumería y cosmética (14,3%).
La federación advierte además de que las técnicas empleadas por estas redes evolucionan constantemente, incorporando nuevas formas de phishing y falsificación documental para incrementar su capacidad de engaño.
Correos falsificados y negociaciones fuera de las plataformas
Entre los métodos más habituales empleados por los estafadores destacan la modificación casi imperceptible de direcciones de correo electrónico, utilizando dominios similares a los originales o servicios genéricos como Gmail para aparentar autenticidad.
Asimismo, los delincuentes suelen evitar el uso de los sistemas internos de comunicación de las bolsas de carga, trasladando las conversaciones a aplicaciones de mensajería instantánea o llamadas telefónicas desde números móviles.
Otra de las señales de alerta identificadas por Fenadismer es la aceptación inmediata de precios sin negociación previa y la disponibilidad inmediata de vehículos incluso en momentos de escasez de capacidad, comportamientos poco habituales en el mercado.
La organización considera igualmente preocupante que muchas empresas continúen confiando exclusivamente en documentación digital en formato PDF, fácilmente manipulable, o acepten cambios de matrícula de última hora sin realizar comprobaciones adicionales.
La prevención, única herramienta realmente eficaz
Ante el incremento de los fraudes, Fenadismer insta a cargadores y operadores logísticos a reforzar los protocolos de verificación antes de autorizar cualquier transporte.
Entre las principales recomendaciones figura comprobar que el dominio del correo electrónico coincide exactamente con el registrado oficialmente, verificar los datos de la empresa transportista y realizar siempre una llamada telefónica al número fijo oficial de la compañía, evitando utilizar teléfonos facilitados en comunicaciones sospechosas.
La federación también aconseja utilizar exclusivamente los sistemas de comunicación internos de las plataformas de contratación para formalizar los servicios y solicitar referencias comerciales contrastadas antes de adjudicar una carga.
Fenadismer recuerda que una simple llamada al teléfono oficial de la empresa puede evitar prácticamente la totalidad de estas estafas, mientras que recuperar la mercancía una vez consumado el fraude resulta extremadamente complicado debido a que las organizaciones criminales suelen desaparecer rápidamente o actuar desde otros países.
Por ello, la federación insiste en que la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para proteger tanto a cargadores como a transportistas frente a una modalidad delictiva que no deja de crecer y que ya constituye una de las principales amenazas para el transporte de mercancías por carretera en Europa.