El II Foro Anual de la Alianza Europea corREDores.eu alerta del retroceso del ferrocarril de mercancías pese a las inversiones realizadas y pide mejorar la planificación, la interoperabilidad y la coordinación institucional.
El transporte ferroviario de mercancías pierde cuota en España y reabre el debate sobre su futuro
El transporte ferroviario de mercancías en España continúa alejándose de los objetivos europeos de transferencia modal al registrar una cuota del 3,2%, un dato que ha encendido las alarmas entre administraciones, operadores y empresas del sector. Esta ha sido una de las principales conclusiones del II Foro Anual del Transporte Ferroviario de Mercancías del Futuro: El Desafío del Ancho de Vía, organizado en Madrid por la Alianza Europea corREDores.eu y la Fundación Corell.
Durante la inauguración, los participantes coincidieron en la necesidad de reforzar la interoperabilidad entre carretera, ferrocarril, puertos y plataformas logísticas para configurar un sistema de transporte más eficiente y competitivo. Asimismo, se volvió a reclamar un paso ferroviario por los Pirineos centrales como infraestructura estratégica para mejorar las conexiones internacionales.
La jornada concluyó con un llamamiento a crear un Consejo de la Intermodalidad que coordine las políticas de transporte y favorezca una visión conjunta de la logística en España
La primera mesa de debate puso el foco en la necesidad de una planificación estratégica que permita al ferrocarril responder al crecimiento económico y demográfico previsto para las próximas décadas. Representantes de cargadores, operadores ferroviarios y asociaciones empresariales lamentaron que, pese al elevado volumen de inversión realizado en infraestructuras, el transporte ferroviario de mercancías siga perdiendo peso.
Entre las principales preocupaciones expuestas figuraron la falta de conductores profesionales, la necesidad de acelerar el desarrollo de las autopistas ferroviarias y el deterioro operativo de la red, circunstancias que, según los expertos, están afectando a la competitividad del sistema. También se insistió en que la intermodalidad debe convertirse en el eje central de la política de transporte, priorizando la eficiencia logística por encima del modo utilizado.
La gobernanza y las infraestructuras, claves para revertir la situación
La segunda sesión abordó los retos más inmediatos de la red ferroviaria, como la interoperabilidad entre anchos de vía, la planificación de obras, los sistemas de seguridad y la influencia de las inversiones vinculadas a la movilidad militar europea. En este contexto, se criticó el uso excesivo de líneas de ancho mixto y se reclamó una gestión más eficiente de las infraestructuras.
Los operadores ferroviarios destacaron que la gobernanza constituye uno de los principales factores para mejorar el funcionamiento del transporte ferroviario, mientras que representantes del sector logístico recordaron que el camión sigue siendo imprescindible cuando el cliente requiere rapidez y flexibilidad en las entregas.
La última mesa redonda analizó el futuro de la red ferroviaria europea y la necesidad de fortalecer las conexiones con Francia, Portugal y Marruecos para impulsar la competitividad logística. Los participantes defendieron el desarrollo de corredores internacionales que integren puertos, ferrocarril y carretera, además de insistir en la importancia de ejecutar la Travesía Central por los Pirineos.
Asimismo, representantes portuarios y operadores reclamaron una mayor coordinación entre administraciones e inversiones, advirtiendo de que las mejoras en infraestructura deben ir acompañadas de una gestión eficaz que garantice la puntualidad y la fiabilidad del servicio ferroviario.
El sector reclama un Consejo de la Intermodalidad
La jornada concluyó con un llamamiento a crear un Consejo de la Intermodalidad que coordine las políticas de transporte y favorezca una visión conjunta de la logística en España. Desde la Fundación Corell se instó al Ministerio de Transportes a impulsar este órgano, mientras que la Comunidad de Madrid mostró su disposición a trabajar en una iniciativa similar en el ámbito regional.
Los organizadores coincidieron en que los corredores ferroviarios deben entenderse no solo como infraestructuras, sino como herramientas para mejorar la competitividad, la cohesión territorial y el desarrollo económico, objetivos que consideran imprescindibles para revertir el actual retroceso del transporte ferroviario de mercancías en España.