Fenadismer alerta del sobrecoste y pide que el sector quede exento al contar ya con el tacógrafo como sistema obligatorio de registro
Registro digital obligatorio y acceso remoto
El Ministerio de Trabajo prevé aprobar en las próximas semanas el nuevo Real Decreto que obligará a todas las empresas con asalariados a implantar un sistema digital de registro de jornada con conexión on line directa a la Inspección de Trabajo. La norma, que se tramita por vía de urgencia y está pendiente del dictamen del Consejo de Estado, desarrollará y ampliará las obligaciones ya recogidas en la regulación de 2019 sobre control horario.
El proyecto surge tras el fracaso parlamentario de la ley de reducción de jornada impulsada el pasado año por el Ministerio, que no logró los apoyos suficientes. Ante esta situación, el departamento optó por impulsar mediante Real Decreto algunas de las medidas contempladas en aquella reforma, entre ellas el endurecimiento del control de la jornada laboral.
La organización subraya que si el Ministerio ya ha decidido excluir a la marina mercante de la aplicación del nuevo decreto durante su tramitación, debería extender esa excepción a los vehículos equipados con tacógrafo
La nueva regulación irá más allá de la obligación genérica de registro diario establecida en 2019, imponiendo que dicho control se realice exclusivamente en formato digital y permitiendo el acceso remoto e instantáneo por parte de la Inspección de Trabajo. Esto obligará a todas las empresas, independientemente de su tamaño, a desarrollar o contratar sistemas telemáticos plenamente conectados en línea.
El impacto económico no será menor. Según la Memoria económica del proyecto normativo, el coste para las pequeñas empresas —menos de 50 trabajadores— ascendería a 1.243 euros el primer año y 1.093 euros en los siguientes. En el caso de las medianas menos de 250 empleados , el desembolso sería de 5.717 euros el primer ejercicio y 5.567 euros en los posteriores. Además, distintos estudios apuntan que menos del 26% de las pymes españolas disponen actualmente de un sistema digital de registro horario.
El transporte por carretera pide quedar fuera
La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER) ha solicitado al Ministerio de Trabajo y Economía Social que excluya al transporte por carretera de la nueva obligación para evitar duplicidades y sobrecostes desproporcionados. La patronal argumenta que el sector presenta características singulares, al tratarse de una actividad esencialmente móvil, desarrollada tanto en territorio nacional como en el resto de Europa.
El principal argumento del sector es que los vehículos de transporte ya están equipados obligatoriamente con el tacógrafo, un dispositivo en vigor desde 1986 que registra electrónicamente los tiempos de conducción, otros trabajos y descansos de los conductores profesionales. Este sistema, regulado por normativa europea, almacena los datos digitalmente y exige su descarga periódica cada 28 días para su control por parte de la inspección competente.
Fenadismer advierte de que exigir un sistema adicional de control digital en tiempo real implicaría instalar a bordo de los camiones un segundo mecanismo de registro “artificial e innecesario”, con elevados costes técnicos y operativos. Además, recuerdan que la conectividad permanente no siempre es posible debido a la circulación en zonas sin cobertura o en otros países.
La organización subraya que si el Ministerio ya ha decidido excluir a la marina mercante de la aplicación del nuevo decreto durante su tramitación, debería extender esa excepción a los vehículos equipados con tacógrafo. De lo contrario, el transporte por carretera afrontaría una nueva carga económica en un contexto ya marcado por el aumento de costes regulatorios y operativos.





