El informe Global Driver Shortage Report 2025 de la IRU, elaborado con la colaboración de Confebús, cifra el déficit en unos 6.000 profesionales en España
El 81% de los operadores españoles de autobús declara tener dificultades severas o muy severas para cubrir vacantes de conductores profesionales, según el Global Driver Shortage Report 2025 de la IRU, elaborado con la colaboración de Confebús. El informe internacional incorpora una radiografía específica de España y sitúa la escasez de conductores en el sector del autobús en torno al 8%, lo que equivale a unos 6.000 profesionales.La cifra española se sitúa por encima del 7% registrado en Alemania y confirma una preocupación que el sector lleva tiempo señalando: encontrar conductores cualificados se ha convertido en uno de los principales retos para garantizar la continuidad de los servicios de transporte de viajeros por carretera.
El transporte en autobús factura más de 6.500 millones de euros, ocupa a cerca de 100.000 personas, cuenta con 2.700 empresas y más de 47.000 vehículos, y transporta casi 3.600 millones de viajeros al año
Discrecional, turístico y rural, los segmentos más afectados
El informe señala que la falta de conductores afecta con especial intensidad al transporte discrecional y turístico en autocar. En estos servicios, las contrataciones suelen producirse con poca antelación, lo que reduce la previsibilidad de los horarios y complica la planificación de las plantillas.También las zonas rurales sufren una presión añadida. Confebús ha trasladado a la IRU que estos territorios cuentan con una bolsa de trabajadores cada vez más reducida, lo que dificulta aún más encontrar profesionales disponibles para cubrir rutas y servicios. En muchos municipios, el autobús no es solo una opción más de movilidad: es la conexión con el colegio, el centro de salud, el trabajo o los servicios básicos.
La edad media de los conductores de autobús en España ronda los 49 años, un dato que anticipa nuevos retos de relevo generacional si no se refuerza la entrada de nuevos perfiles. La renovación de la profesión se convierte así en una necesidad urgente para evitar que el déficit se agrave en los próximos años.El informe también recoge dos datos relevantes sobre la composición del sector. Las mujeres representan ya el 17% de los conductores de autobús en España, un porcentaje superior al registrado en otros segmentos del transporte profesional. Además, uno de cada cuatro conductores del sector es extranjero, lo que refleja la importancia de ampliar la base de talento y facilitar la incorporación de nuevos profesionales.
Confebús pide reforzar el atractivo de la profesión
Para Confebús, los datos confirman la necesidad de impulsar medidas que favorezcan el acceso a la profesión, mejoren su atractivo y faciliten la llegada de nuevos perfiles. El sector se enfrenta a una combinación de factores que complican la contratación: envejecimiento de la plantilla, barreras regulatorias de acceso, costes vinculados a la obtención de cualificaciones y cambios en las expectativas laborales, especialmente entre los más jóvenes.El presidente de Confebús, Rafael Barbadillo, ha subrayado que “el autobús es esencial para garantizar la movilidad cotidiana, la cohesión territorial, el transporte escolar, el acceso a servicios básicos y el desarrollo del turismo, una de las principales industrias de nuestro país”. Por ello, ha señalado que disponer de conductores suficientes y cualificados es “una cuestión estratégica para España”.Barbadillo también ha destacado que la colaboración de Confebús con la IRU permite que la realidad del sector español esté presente en los análisis internacionales y ayuda a construir una base de datos rigurosa para orientar mejor las políticas públicas y las decisiones empresariales.
La confederación recuerda que el sector ofrece empleo estable, remuneración competitiva y, en muchos servicios, la posibilidad de regresar a casa de forma regular. Aun así, considera imprescindible mejorar la visibilidad social de la profesión, facilitar la formación y avanzar en soluciones coordinadas entre empresas, administraciones, centros formativos y asociaciones sectoriales.El reto no es menor. El transporte en autobús factura más de 6.500 millones de euros, ocupa a cerca de 100.000 personas, cuenta con 2.700 empresas y más de 47.000 vehículos, y transporta casi 3.600 millones de viajeros al año. Mantener esa red en funcionamiento exige algo tan básico como difícil en estos momentos: que haya conductores suficientes para seguir conectando ciudades, pueblos, colegios, hospitales y destinos turísticos.