Andrea Tardivo reclama que instituciones y empresas muestren una profesión más moderna, digitalizada y con oportunidades reales de desarrollo profesional
La imagen de la profesión de conductor de camión sigue siendo una de las grandes barreras para atraer talento al transporte por carretera en Italia. Aunque la escasez de camioneros se ha reducido ligeramente hasta el 9%, Confetra advierte de que el sector necesita cambiar la narrativa si quiere captar a jóvenes, mujeres y nuevos perfiles profesionales.Para Andrea Tardivo, experto técnico de Confetra, miembro de la IRU, el transporte se presenta con demasiada frecuencia como una actividad dura, antigua o poco atractiva, cuando en realidad está viviendo una transformación profunda en vehículos, tecnología, digitalización y operaciones diarias.
Una profesión mal entendida
“La imagen de la profesión es una gran barrera”, ha señalado Tardivo. En su opinión, las instituciones y la política deberían ser las primeras en tomar conciencia de este problema, especialmente por la importancia estratégica del transporte por carretera para la economía europea.El experto recuerda que los camiones modernos son más cómodos, seguros y mejor equipados. Además, el mundo del transporte y la logística se encuentra cada vez más vinculado a la digitalización y al desarrollo de nuevas tecnologías. Sin embargo, esa realidad no siempre se percibe desde fuera.
“Debemos dejar de repetirle al mundo que los camiones solo son una fuente de contaminación y empezar a valorar el papel del transporte y las oportunidades profesionales que puede ofrecer”, ha defendido.Para Confetra, cambiar la percepción social resulta imprescindible. El sector no puede limitarse a hablar de dificultades, costes o emisiones. También debe explicar mejor sus salidas profesionales, sus posibilidades de crecimiento, la modernización de las flotas y la relevancia que tiene cada conductor para el funcionamiento de la economía.
Condiciones dignas para una profesión atractiva
La comunicación, sin embargo, no basta por sí sola. Para que el mensaje sea creíble, debe ir acompañado de mejoras concretas en la vida diaria de los conductores. Tardivo apunta a cuestiones básicas como aparcamientos adecuados, zonas de descanso, reducción de tiempos de espera y una organización del trabajo más compatible con la vida personal.Los tiempos de espera en carga y descarga son uno de los ejemplos más claros. Muchos conductores pasan horas en instalaciones de clientes por falta de planificación o por procesos poco eficientes. Mientras tanto, las empresas transportistas deben pagar a sus conductores y asumir el coste del vehículo parado.
Esta situación reduce márgenes, frustra a los profesionales y retrasa su regreso a casa. Para Tardivo, no se puede hablar de atractivo laboral sin corregir estas ineficiencias, muchas veces generadas fuera del propio sector del transporte.También pesa el elevado coste de acceso a la profesión. En Italia, obtener el permiso y las cualificaciones necesarias puede costar varios miles de euros. Confetra ha apoyado iniciativas como academias de camioneros para facilitar la entrada de nuevos profesionales, pero el reclutamiento sigue siendo difícil.
Algunas iniciativas han estado dirigidas a personas desempleadas y solicitantes de asilo. Pueden ayudar en casos concretos, pero, según Tardivo, no constituyen una solución a largo plazo.El sector necesita una propuesta más sólida: una profesión mejor explicada, mejor organizada, con condiciones más dignas y con reconocimiento económico y político. Solo así podrá competir por talento en un mercado laboral donde los jóvenes buscan estabilidad, sentido y equilibrio.