El nuevo grupo de trabajo reúne en Valls a más de 60 representantes empresariales e institucionales para sumar propuestas territoriales a la Agenda Logística 2030
El Grupo de Trabajo de Logística Lleida-Tarragona de Barcelona-Catalunya Centre Logístic, BCL, ha celebrado su primera reunión en el Museo Casteller de Valls con el objetivo de explorar sinergias territoriales y reforzar el desarrollo logístico e industrial de ambas regiones.
El encuentro reunió a más de 60 representantes de empresas del sector logístico e industrial, entidades económicas e instituciones de las provincias de Tarragona y Lleida, así como de la región de Aragón. Entre los asistentes se encontraban las más de 20 empresas e instituciones que forman el núcleo inicial de esta plataforma peninsular.La iniciativa busca dar respuesta a la alta demanda de actividad logística que actualmente se concentra en Barcelona y, al mismo tiempo, fortalecer el papel del eje formado por Lleida, Tarragona, Terres del Ebre y Aragón como espacio estratégico para el transporte, la industria y la logística.
Un eje clave para descongestionar y ganar competitividad
El grupo fue presentado formalmente el pasado mes de junio en el marco del Salón Internacional de la Logística. Su finalidad principal es crear sinergias territoriales para impulsar el desarrollo logístico y profundizar los vínculos entre Lleida, Tarragona, Terres del Ebre y Aragón, reforzando el liderazgo de Cataluña y el posicionamiento del nordeste peninsular como región logística de referencia.La reunión celebrada en Valls contó con la bienvenida de la alcaldesa, Dolors Farré, y sirvió para presentar la misión y los objetivos de BCL, a cargo de su director general, Santiago Bassols. También se expusieron los objetivos y el plan de acción del Grupo de Trabajo Lleida-Tarragona, con la intervención de Santiago J. Castellà, presidente de BCL y del Puerto de Tarragona, y de Joan Basora, responsable de Relaciones Externas de la Autoridad Portuaria de Tarragona.
“Desde hace más de 30 años, BCL trabaja con el objetivo de mejorar la competitividad del sector logístico catalán. Estamos muy bien posicionados a escala global, ya que nos encontramos en el centro del eje Europa-Mediterráneo-Asia, pero hay que reforzar este posicionamiento con infraestructuras y actores del conjunto del país. Y aquí es donde el eje Lleida-Tarragona juega un papel clave”, explicó Bassols.El director general de BCL añadió que resulta “histórico” que un presidente de la entidad no proceda del entorno de Barcelona, algo que, a su juicio, ha permitido impulsar la extensión de las actuaciones de BCL al conjunto del país.
Por su parte, Castellà subrayó que el grupo pretende “llenar un déficit de representación del sector logístico del Sur y de Poniente” y aprovechar este nuevo espacio de diálogo para hacer red, intercambiar conocimiento, aportar ideas y trasladar las necesidades del sector.El presidente de BCL defendió que existe una oportunidad para cubrir desde Tarragona y Lleida la gran demanda de espacios, servicios logísticos y transporte existente en Cataluña, apoyándose en nuevas terminales y en mejores infraestructuras viarias y ferroviarias.
La Agenda Logística 2030 como hoja de ruta
Uno de los objetivos del encuentro fue empezar a traducir las prioridades del grupo en acciones dentro de la Agenda Logística 2030, con una mirada territorial centrada en Tarragona y Lleida. La reunión permitió marcar los primeros pasos para elaborar un documento estratégico que diagnostique la situación actual, identifique retos concretos y tangibles e incorpore un sistema de monitorización para realizar seguimiento y evaluaciones periódicas.Este documento recogerá las necesidades de los distintos nodos del sistema logístico de Cataluña y, en particular, del eje Tarragona-Lleida, desde el punto de vista del transporte por carretera, ferroviario, marítimo y aéreo. También incluirá acciones vinculadas a la mejora de plataformas logísticas, la logística urbana, los recursos humanos, la innovación y la sostenibilidad.
La encargada de exponer las líneas estratégicas de la Agenda Logística 2030 relacionadas con estos territorios fue Alícia Casart, directora de Estudios de Infraestructuras de la Cámara de Comercio de Barcelona. Casart explicó que se abre ahora un periodo de reflexión y aportaciones por parte de los miembros del grupo para completar el análisis de situación y definir objetivos y acciones comunes.En la reunión participaron representantes de las cámaras de comercio de Tarragona, Reus, Valls y Tortosa, que protagonizaron un debate sobre los retos de la logística. Desde los entes camerales se puso el foco en la necesidad de inversión en infraestructuras tarraconenses, como el desdoblamiento de la N-420, la mejora de la N-240, la conexión entre la A-27 y la AP-2, las conexiones ferroviarias del Puerto de Tarragona con su hinterland o la reconversión de la línea Tarragona-Lleida-Zaragoza en un corredor ferroviario de mercancías de alta capacidad.
También se destacó la necesidad de ayudas e inversiones para agilizar la descarbonización y la transición energética de las empresas. En el grupo participan compañías estibadoras como Ership, Noatum Tarragona, PTP Group y CEVA; empresas logísticas como HUPAC, Arola y Next Martime; la Federación Empresarial de Autotransporte de Tarragona, FEAT; empresas agroalimentarias como Vall Company; y firmas de servicios y tecnológicas como SGS, Balanyà Eguia, Alcoridea y Etecnic.Con esta primera reunión, BCL abre una nueva etapa de trabajo territorial para reforzar la logística como servicio esencial para la actividad productiva y comercial de Cataluña. El eje Lleida-Tarragona aparece así como una pieza con margen de crecimiento, capaz de aportar capacidad, conectividad y nuevas cadenas de valor al conjunto del sistema logístico catalán.