La asociación reclamó en FIAA 2026 una planificación urbana que tenga en cuenta los servicios discrecionales y turísticos ante las restricciones, tasas y cambios en los accesos
Anetra ha pedido a las Administraciones Públicas que integren al autocar discrecional y turístico en sus políticas de movilidad urbana. La asociación defiende que este modo de transporte, capaz de desplazar a grandes grupos de viajeros en un solo vehículo, debe ser tenido en cuenta en los objetivos de sostenibilidad, ordenación del espacio público y gestión de los flujos turísticos.

La reivindicación se planteó durante una mesa redonda organizada por la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares el pasado 23 de septiembre, en el marco de FIAA 2026. En el encuentro participaron representantes de asociaciones territoriales de Madrid, Alicante, Castilla y León y Barcelona, que analizaron cómo las restricciones de acceso y los cambios en la organización urbana condicionan la operativa diaria del sector.
Restricciones, paradas y accesos bajo debate
La sesión contó con David del Olmo, presidente de Aetram; Blanca Francés, presidenta de GTV Alicante; Alejandro Álvarez, presidente de Asetradis; y Alejandro Canals, vicepresidente de Anetra y secretario de Audica. El debate estuvo moderado por Raúl González, de Somos Movilidad.Uno de los asuntos centrales fue la implantación de zonas de bajas emisiones y su impacto en las empresas que operan en ciudades como Madrid. Además de las condiciones de acceso, los participantes analizaron la ubicación de los puntos obligatorios de subida y bajada de viajeros y si estos responden realmente a las necesidades de cada servicio.
La seguridad jurídica y la claridad normativa fueron también dos cuestiones destacadas. Para las empresas, conocer con precisión dónde pueden acceder, detenerse o estacionar no es un detalle menor: de ello dependen la planificación del viaje, el cumplimiento de horarios y la calidad del servicio que recibe el usuario.Desde la perspectiva de Alicante, la mesa abordó los cambios en las zonas de recogida y los controles de acceso a los aeropuertos. Estas modificaciones afectan a los recorridos, al trabajo de los conductores y a los tiempos de operación. También pueden repercutir en los kilómetros recorridos y en los costes de las empresas.
El autocar como parte de la solución urbana
Las tasas y cánones municipales aplicados a los autocares turísticos constituyeron otro de los ejes del encuentro. El debate se centró en su efecto sobre la organización de los viajes y en la necesidad de valorar cómo estas medidas pueden influir en la competitividad de los destinos.
Barcelona sirvió como ejemplo para analizar el reto de ordenar la llegada de autocares a una gran ciudad turística. Desde Audica se trasladó la visión de las empresas que operan en este entorno, donde los accesos, las paradas y el estacionamiento deben coordinarse con hoteles, zonas de interés y espacios de alta afluencia.En este sentido, la mesa planteó la conveniencia de diseñar una red de puntos de subida y bajada que permita gestionar mejor los flujos de viajeros y prestar un servicio de calidad. No se trata solo de permitir el acceso, sino de hacerlo de forma ordenada, segura y compatible con la vida urbana.
La sesión concluyó con una petición clara a las Administraciones Públicas: que el autocar sea incorporado a las políticas de movilidad como parte de la solución. Anetra sostiene que facilitar su operativa permite transportar colectivamente a los viajeros, aprovechar mejor la capacidad de las vías públicas y contribuir a una movilidad más eficiente.Fundada en 1977, Anetra representa a más de 600 pymes del sector discrecional de autocares y autobuses y forma parte del Comité Nacional de Transporte por Carretera. Desde esta posición, la asociación insiste en que las ciudades necesitan planificar la movilidad contando también con el autocar, especialmente en un momento en el que la sostenibilidad y la gestión del espacio público se han convertido en prioridades.