La compañía ha pasado de operar una única línea con tres autobuses a conectar más de 50 destinos españoles con nueve países europeos, además de generar cerca de 600 puestos de trabajo y colaborar con 14 empresas socias españolas
De una línea a casi mil conexiones internacionales
FlixBus celebra su décimo aniversario en España tras superar los 10 millones de billetes comercializados con origen o destino en el país, consolidando su presencia en el transporte internacional de larga distancia. La compañía comenzó a operar en 2016 al amparo del Reglamento europeo 1073/2009.
La primera conexión fue la línea 728 entre Barcelona y varias ciudades francesas, entre ellas Perpiñán, Montpellier, Nîmes, Aix-en-Provence y Marsella. Una década después, la red española de FlixBus alcanza más de 50 destinos y cerca de 1.000 conexiones internacionales directas.
Los autobuses que operan en su red tienen una edad media de apenas tres años y cumplen la normativa Euro VI, el estándar europeo más exigente en materia de emisiones para este tipo de vehículos
Actualmente, FlixBus ofrece desde España conexiones directas con nueve países europeos: Portugal, Francia, Italia, Alemania, Suiza, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y República Checa. Casi 500 de estas conexiones enlazan España con Francia y más de 350 lo hacen con Portugal.
Este crecimiento ha permitido ampliar las alternativas disponibles para los viajeros que buscan servicios internacionales de larga distancia con precios competitivos, al tiempo que la compañía ha consolidado un modelo basado en la colaboración con operadores locales.
Para Pablo Pastega, VP de FlixBus para Iberia y Sudamérica, la evolución de la compañía demuestra que la competencia puede traducirse en más opciones para los viajeros. El directivo pone como ejemplo la posibilidad de viajar actualmente entre Madrid y Lisboa por menos de 15 euros.
Cerca de 600 empleos y 14 empresas asociadas
FlixBus trabaja actualmente en España con 14 empresas socias locales, con las que ha contribuido a generar cerca de 600 puestos de trabajo entre conductores, personal de estaciones y otros profesionales vinculados a su actividad.
La compañía destaca especialmente el impacto de este modelo sobre las pequeñas y medianas empresas españolas del transporte por carretera, a las que facilita el acceso a una red internacional y nuevas oportunidades de negocio.
Pastega subraya que este modelo de asociación refuerza la competitividad de los operadores nacionales en un mercado que tiende a favorecer a los grandes grupos, al permitirles ampliar su actividad y acceder a nuevos mercados.
Uno de los principales retos que plantea la compañía es la falta de aplicación en España del cabotaje previsto por la normativa europea, que permite realizar trayectos domésticos dentro de servicios internacionales bajo determinadas condiciones.
FlixBus considera que la apertura de esta posibilidad permitiría mejorar la conectividad entre ciudades españolas sin necesidad de crear nuevas líneas específicas, aprovechando servicios internacionales que ya circulan por el territorio nacional.
La compañía también cuestiona el actual modelo concesional de los servicios regulares de larga distancia, que mantiene corredores adjudicados en exclusiva a un único operador. Según los datos aportados por FlixBus, España registra actualmente el precio medio más elevado de Europa en viajes de larga distancia en autobús, con 0,077 euros por kilómetro.
La empresa señala además que existen miles de conexiones directas potenciales entre ciudades españolas de más de 30.000 habitantes que actualmente no están disponibles, una carencia que, a su juicio, tampoco resolvería por completo el nuevo mapa concesional.
Flix estima que sus pasajeros evitaron alrededor de 1,5 millones de toneladas de CO₂ durante 2025, reforzando el papel que la compañía atribuye al autobús de larga distancia como alternativa para avanzar hacia una movilidad más sostenible
La importancia del transporte internacional queda reflejada en las conexiones más utilizadas por los pasajeros de FlixBus desde España durante 2026. Vigo-Oporto encabeza la clasificación, seguida de Madrid-Lisboa.
El listado se completa con Barcelona-Perpiñán, Barcelona-París y Barcelona-Toulouse, evidenciando el peso de los desplazamientos transfronterizos con Portugal y Francia.
El debate sobre el cabotaje se encuentra además en un proceso judicial entre el Gobierno de España y la Comisión Europea. La Comisión sostiene que Alemania tenía derecho a autorizar el cabotaje en una línea internacional de FlixBus entre Tréveris y Madrid, mientras que el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea han respaldado su posición.
Una flota con una edad media de tres años
La sostenibilidad constituye otro de los ejes de la estrategia de FlixBus en España. Los autobuses que operan en su red tienen una edad media de apenas tres años y cumplen la normativa EURO VI, el estándar europeo más exigente en materia de emisiones para este tipo de vehículos.
La compañía también atribuye un impacto ambiental positivo al cambio modal de sus viajeros. Solo durante 2025, los pasajeros de FlixBus en España y Portugal habrían evitado la emisión de más de 130.000 toneladas de CO₂ al elegir el autobús frente al coche o el avión.
A escala mundial, Flix Bus estima que sus pasajeros evitaron alrededor de 1,5 millones de toneladas de CO₂ durante 2025, reforzando el papel que la compañía atribuye al autobús de larga distancia como alternativa para avanzar hacia una movilidad más sostenible.