La organización defiende que los autónomos protegen la salud de sus plantillas y pide centrar el debate en reforzar la sanidad pública
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, UPTA España, ha rechazado las declaraciones del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, sobre el absentismo laboral y ha advertido de que es un error vincular las bajas por incapacidad temporal con el absentismo injustificado.
La organización considera que este planteamiento traslada un mensaje equivocado a la sociedad, pone bajo sospecha a trabajadores enfermos y cuestiona de forma indirecta el criterio de los profesionales sanitarios que valoran cada proceso de baja médica. Para UPTA, la discusión no debe centrarse en sembrar dudas sobre médicos y trabajadores, sino en mejorar los recursos de la sanidad pública para reducir los tiempos de recuperación y reincorporación.
La entidad insiste en que ningún autónomo desea que un empleado enferme o permanezca de baja más tiempo del estrictamente necesario
Los autónomos empleadores sostienen más de 1,1 millones de puestos
UPTA recuerda que en España hay 488.520 autónomos con asalariados a su cargo, que generan más de 1,1 millones de puestos de trabajo. Detrás de cada pequeño negocio, señala la organización, hay profesionales que conocen de cerca a sus equipos y saben que la estabilidad de la empresa depende también del bienestar de quienes trabajan en ella. La entidad insiste en que ningún autónomo desea que un empleado enferme o permanezca de baja más tiempo del estrictamente necesario. En una microempresa, una ausencia tiene un impacto inmediato sobre la actividad diaria, sobre los turnos, los pedidos o la atención al cliente. Pero, precisamente por eso, los autónomos entienden que proteger la salud de la plantilla es también cuidar la continuidad del negocio.
La organización subraya, además, que la legislación ya regula las prestaciones económicas durante los procesos de incapacidad temporal. La percepción del salario durante una baja depende de la normativa aplicable y, en su caso, de los convenios colectivos que puedan mejorar esa cobertura. Por ello, UPTA considera irresponsable trasladar a la opinión pública la idea de que las bajas médicas son un incentivo para dejar de trabajar.Para la organización, confundir una baja médica con el absentismo injustificado solo contribuye a estigmatizar a quienes atraviesan un problema de salud. Una incapacidad temporal responde a un diagnóstico clínico realizado por un profesional sanitario y está amparada por la legislación vigente. El absentismo injustificado, en cambio, se refiere a conductas que no tienen relación con una enfermedad acreditada.
Más recursos sanitarios y menos listas de espera
UPTA insiste en que el verdadero debate debería centrarse en las causas que prolongan innecesariamente muchas bajas médicas. Entre ellas cita las listas de espera, la saturación de la Atención Primaria, los retrasos en pruebas diagnósticas y la demora en tratamientos o rehabilitación.Estas situaciones, advierte la organización, provocan que miles de trabajadores permanezcan de baja durante más tiempo del necesario. Y eso perjudica a todos: a las personas enfermas, que tardan más en recuperarse; y a los autónomos empleadores, que dependen de cada trabajador para mantener la actividad del negocio.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha afirmado que “cuando se cuestiona el número de bajas médicas también se está poniendo en duda, de forma implícita, el criterio profesional de miles de médicos de la sanidad pública”. Según Abad, si alguien sostiene que las bajas se conceden de manera injustificada, “lo que está diciendo es que los facultativos no hacen correctamente su trabajo”.Abad también ha reclamado una respuesta de los sindicatos médicos. “Me pregunto dónde están los sindicatos médicos. Son ellos quienes deberían salir en defensa de unos profesionales cuya independencia está siendo cuestionada”, ha señalado. El presidente de UPTA recuerda que los únicos legitimados para conceder, revisar y dar el alta en un proceso de incapacidad temporal son los médicos, que actúan con criterios clínicos y científicos.
Finalmente, Abad ha defendido que los autónomos no necesitan “un debate basado en la sospecha permanente sobre trabajadores y médicos”, sino una sanidad pública con más recursos, menos listas de espera y mayor agilidad para que las personas enfermas puedan recuperarse antes y reincorporarse a sus puestos de trabajo cuanto antes.Para UPTA, defender la salud de los trabajadores es también defender la viabilidad de miles de pequeños negocios. Una idea sencilla, pero muy pegada a la realidad de muchas empresas pequeñas: cuando una persona enferma, el problema no se resuelve con sospechas, sino con atención médica rápida, diagnósticos ágiles y recursos suficientes.