Faconauto Woman reunió en Global Mobility Call 2026 a directivas de la distribución, el seguro y la automoción para abordar liderazgo femenino, conciliación y nuevos modelos de atracción de talento
La diversidad ya no puede tratarse como un asunto secundario en la automoción. En un sector que vive una transformación acelerada, contar con equipos mixtos, perfiles distintos y más mujeres en puestos de responsabilidad se ha convertido también en una cuestión de competitividad. Esa fue una de las ideas principales de la mesa “Women Driving Mobility: iniciativa, talento y transformación en acción”, celebrada en Global Mobility Call 2026, en Ifema Madrid.
El encuentro, impulsado por Faconauto Woman, reunió a voces de la distribución, el seguro, la industria y la ingeniería para hablar de liderazgo femenino, redes de apoyo, conciliación y atracción de talento. Marta Blázquez, presidenta de Faconauto Woman, explicó que la iniciativa tiene dos retos fundamentales: crear una comunidad de hombres y mujeres que trabajen por equipos mixtos y dar visibilidad a mujeres que puedan actuar como referentes para las jóvenes.Blázquez defendió que esos equipos mixtos son los que generan “riqueza y creatividad” y lanzó un mensaje muy claro: hacen falta mujeres visibles “para que esas jovencitas que no saben por dónde empezar se animen a mandar sus currículum al sector de la movilidad”. La frase dejó bien situado el debate: no basta con abrir puertas, también hay que enseñar que esas puertas existen.
Plantillas diversas para entender a un mercado diverso
Mirenchu del Valle, presidenta de Unespa, defendió que la diversidad no es solo una cuestión de justicia social, sino una herramienta para competir mejor. Desde el sector asegurador, recordó que más del 40% de las personas conductoras son mujeres y que más del 30% de las titulares de pólizas o conductoras habituales también lo son.“Si quiero tratar adecuadamente a mi cliente, necesito tener una plantilla diversa”, afirmó. Para Del Valle, una empresa que atiende a hombres, mujeres, jóvenes y mayores necesita equipos capaces de entender esa pluralidad. De lo contrario, siempre habrá una parte del mercado que no estará bien representada.
La presidenta de Unespa explicó que el seguro parte de una situación más equilibrada que otros sectores: el 54% de la plantilla son mujeres y el 52% de las nuevas incorporaciones también. Sin embargo, reconoció que el reto está ahora en el crecimiento profesional, ya que actualmente las mujeres ocupan el 35% de los puestos de dirección.En ese punto, señaló la importancia de las redes de contacto, la flexibilidad y los referentes que están desarrollando hoy su carrera. No solo mujeres que ya han llegado a puestos de responsabilidad, sino profesionales que están haciendo ese camino ahora y pueden mostrar a otras que avanzar es posible.
Conciliación real y más liderazgo en la distribución
Elisa Gil, presidenta de Amda y CEO de Grupo Gil Movento, llevó el debate al terreno de los concesionarios. Desde su visión de la distribución, defendió que el sector necesita modelos de atracción más coherentes para jóvenes y mujeres, especialmente en un momento en el que el cliente inicia muchas veces su proceso de compra en una pantalla y después espera una experiencia igual de cuidada en la concesión.
Gil puso sobre la mesa una cifra relevante: en la distribución de automoción solo hay un 14% de directivas. Para revertir esa situación, pidió hablar de conciliación de manera realista. Muchas mujeres, explicó, se encuentran en momentos vitales en los que deben equilibrar su desarrollo profesional con su vida familiar y personal, y eso puede frenar una promoción si las empresas no ofrecen entornos más flexibles.
También quiso dejar claro que este camino debe hacerse junto a los hombres. “No me he encontrado barreras en los hombres”, afirmó. Aun así, pidió romper roles que todavía asocian determinados perfiles profesionales a hombres o mujeres y animó a las nuevas generaciones a sumarse al sector: “Si quieres pertenecer a ese 50%, únete a nosotras”.El cierre de la mesa dejó una idea compartida: el objetivo no es organizar eternamente encuentros sobre mujeres en automoción, sino llegar a un punto en el que ya no sean necesarios. Hasta entonces, la visibilidad, la conciliación, las redes y los referentes seguirán siendo piezas clave para acelerar una transformación que el sector necesita tanto como la electrificación, la digitalización o la inteligencia artificial.