Fenadismer alerta del impacto de una sentencia que podría generar inseguridad jurídica y afectar a miles de transportistas
El sector de la logística y la paquetería en España afronta un momento de incertidumbre tras una reciente sentencia del Tribunal Supremo que, según denuncia Fenadismer, pone en cuestión el modelo operativo vigente desde hace décadas.La resolución, que afecta directamente a la subcontratación en empresas de reparto, ha encendido las alarmas entre transportistas y pymes, que ven peligrar la estabilidad del sistema actual.
La sentencia, dictada en el caso de una compañía de paquetería, considera como “cesión ilegal de trabajadores” la práctica habitual de subcontratar servicios de transporte a través de empresas colaboradoras.El Alto Tribunal basa su decisión en que los repartidores estaban integrados en la estructura de la empresa principal, al utilizar herramientas digitales comunes y compartir imagen corporativa.Uno de los aspectos más relevantes es que la resolución cuestiona el marco legal vigente desde 1994, que excluía del ámbito laboral a los transportistas autónomos con vehículo propio. Según Fenadismer, esta interpretación deja sin efecto esa protección en el transporte ligero.
Preocupación por el impacto en autónomos y pymes
Desde la federación advierten de que esta decisión puede tener un impacto “devastador” en el sector, al alterar las bases de la contratación mercantil en el transporte de mercancías por carretera.La sentencia también pone en duda el papel del vehículo como elemento clave de la actividad, al considerar que la aportación de furgonetas ligeras no tiene suficiente peso frente al trabajo del conductor.Esto, según Fenadismer, podría penalizar la inversión realizada por miles de autónomos y pequeñas empresas, además de generar una situación de difícil encaje para las compañías logísticas, que necesitan mantener estándares tecnológicos y de calidad en sus operaciones.
Ante este escenario, la organización ha solicitado al Ministerio de Transportes una respuesta urgente que aporte seguridad jurídica al sector y evite la desarticulación del modelo actual de distribución.
El riesgo, advierten, no es menor: la posible desaparición de un tejido empresarial clave para la economía y para el funcionamiento de la logística de última milla en España.En un contexto donde la distribución urbana y el comercio electrónico siguen creciendo, la sentencia abre un debate de fondo sobre el equilibrio entre regulación laboral y operativa en uno de los sectores más dinámicos del país.