La ciudad superará el 25% de flota eléctrica en 2027 con la incorporación de vehículos estándar y articulados
El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado la incorporación de 120 nuevos autobuses eléctricos a la flota de la EMT, en una operación que refuerza su estrategia de movilidad sostenible y descarbonización.
Los vehículos comenzarán a circular a lo largo de este año y durante el primer semestre de 2027, consolidando el avance hacia un transporte público más limpio en la capital.
Nuevos vehículos y primeras unidades articuladas eléctricas
Del total de autobuses, 90 serán estándar y 30 articulados, estos últimos por primera vez en la historia de la empresa municipal en versión completamente eléctrica.
Los autobuses estándar han sido adjudicados a Irizar y Mercedes-Benz por un importe conjunto de hasta 55,35 millones de euros, mientras que los 30 articulados han sido adjudicados a Solaris por un máximo de 24 millones de euros.

En concreto:
-
Irizar suministrará 50 unidades del modelo ieBus
-
Mercedes-Benz entregará 40 vehículos eCitaro
-
Solaris fabricará los 30 autobuses articulados Urbino 18
Estos nuevos vehículos se distribuirán en distintos centros operativos de la ciudad, reforzando líneas clave como la 34 (Cibeles–Las Águilas).
Más sostenibilidad y criterios innovadores
Uno de los aspectos más destacados de la licitación ha sido la inclusión de criterios ambientales innovadores, como el uso de materiales reciclados o de producción sostenible en la fabricación de los autobuses.
Además, todos los vehículos deberán incorporar desfibriladores, reforzando así la seguridad de los usuarios.
En términos técnicos, los nuevos autobuses contarán con:
-
Autonomía mínima de 400 km en modelos estándar
-
320 km en los articulados
-
Garantías de hasta 10 años en baterías y estructura
Un salto hacia la movilidad del futuro
Con esta incorporación, la EMT superará los 450 autobuses eléctricos actuales y alcanzará más del 25% de flota cero emisiones en 2027, consolidando a Madrid como una de las ciudades europeas más avanzadas en electrificación del transporte público.
Este avance no solo mejora la calidad del aire y reduce emisiones, sino que también marca el camino hacia un modelo de movilidad más eficiente, moderno y centrado en el ciudadano.
Porque, en ciudades como Madrid, el futuro del transporte ya no es una opción… es una realidad que ya circula por sus calles.