La organización denuncia incrementos de hasta 30 céntimos por litro por el conflicto en Oriente Medio y reclama inspecciones en estaciones de servicio como ya se ha hecho en Francia
Denuncian subidas inmediatas sin justificación real
La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha exigido al Gobierno la puesta en marcha inmediata de un plan excepcional de control y vigilancia sobre las petroleras y su red de estaciones de servicio ante la fuerte escalada del precio de los carburantes. La organización alerta de que en algunas zonas de España el precio del combustible ya se aproxima a los 2 euros por litro, una situación que está generando una fuerte presión económica sobre el sector del transporte por carretera.
La federación solicita a los Ministerios de Economía y Transportes que adopten medidas similares a las anunciadas en Francia, donde el Gobierno ha activado un plan de inspecciones en 500 estaciones de servicio con el objetivo de evitar posibles abusos en los márgenes comerciales derivados del actual conflicto en Oriente Medio.
En menos de una semana se han registrado aumentos de hasta 30 céntimos por litro, lo que califican como una subida ‘brutal’ que impacta directamente en la rentabilidad de transportistas autónomos y pequeñas empresas
Desde Fenadismer denuncian que las petroleras están trasladando de forma inmediata al surtidor las subidas del mercado internacional, pese a que el combustible almacenado en los depósitos de las estaciones no se ha visto todavía afectado por el incremento real de los costes derivados de la crisis internacional.
Según la organización, en menos de una semana se han registrado aumentos de hasta 30 céntimos por litro, lo que califican como una subida “brutal” que impacta directamente en la rentabilidad de transportistas autónomos y pequeñas empresas.
La federación advierte de que esta situación responde al conocido “efecto cohete y pluma”, en el que los precios suben rápidamente ante cualquier tensión en el mercado energético, pero descienden de forma mucho más lenta cuando el precio del crudo baja.
Reclaman inspecciones y control de márgenes
Ante este escenario, Fenadismer reclama al Ejecutivo la activación urgente de un plan de inspección coordinado por los organismos de consumo y de defensa de la competencia, con el objetivo de verificar que las subidas actuales responden realmente a costes energéticos y no a prácticas especulativas.
Asimismo, la organización solicita recuperar mecanismos de control que eviten beneficios extraordinarios por parte de las petroleras en un contexto de crisis internacional, ya que el encarecimiento del combustible impacta de forma directa en los costes operativos del transporte de mercancías por carretera.
Desde el sector recuerdan que el carburante es el principal gasto para las empresas transportistas, por lo que las subidas rápidas y sostenidas pueden comprometer la viabilidad económica de muchas compañías, especialmente autónomos y pymes que no siempre pueden repercutir de forma inmediata el incremento de costes en los servicios que prestan.





