La inteligencia artificial será clave para gestionar redes de movilidad complejas, por lo que la firma alerta sobre ética, equidad y gobernanza en su aplicación
La IA como motor de la movilidad urbana del futuro
La movilidad urbana afronta una década decisiva marcada por el crecimiento demográfico, la presión sobre las infraestructuras y el impacto del cambio climático. En este contexto, la inteligencia artificial (IA) se perfila como una herramienta esencial para transformar el transporte urbano.
Según el informe AI for Future Cities: Transport, elaborado por Arup, actualmente el 57% de la población mundial vive en ciudades, cifra que alcanzará el 70% en 2050, aumentando la complejidad de los sistemas de movilidad. La IA permitirá desarrollar redes de transporte más conectadas, capaces de adaptarse en tiempo real a cambios de demanda, incidentes de tráfico o fenómenos meteorológicos extremos. La integración de datos de múltiples fuentes permitirá ajustar rutas, frecuencias y prioridades, mejorando eficiencia operativa y experiencia de usuario.
Esta transición requerirá inversiones en infraestructura digital, actualización de sistemas y adaptación normativa, consolidando la movilidad urbana del futuro
El informe destaca que el éxito de la IA depende de superar retos de interoperabilidad y calidad de datos. La integración bajo plataformas comunes y estándares compartidos será esencial para que los sistemas funcionen de manera fiable. De lo contrario, advierte Arup, el potencial de la IA para optimizar la movilidad urbana quedará limitado.
Además, la IA plantea desafíos de equidad, transparencia y gobernanza. Sistemas entrenados con datos incompletos o sesgados podrían reproducir desigualdades en el acceso a la movilidad, y priorizar la eficiencia sobre los objetivos sociales podría generar conflictos. Según Arup, las ciudades deben definir qué constituye un “buen resultado” en movilidad urbana, priorizando seguridad, resiliencia, inclusión o rapidez, para guiar el diseño y la aplicación de estas tecnologías.
La ciudad de 2035 y el nuevo rol de los profesionales del transporte
De cara a 2035, Arup identifica tendencias como gemelos digitales y modelos de predicción avanzada, que permitirán gestionar infraestructuras de forma integrada y coordinada. Redes de transporte público y tráfico responderán mejor a patrones cambiantes, reduciendo congestión y aumentando fiabilidad.
La IA no reemplazará a los profesionales del transporte; por el contrario, su responsabilidad aumentará, ya que deberán interpretar y contextualizar los resultados de sistemas automatizados. Esta transición requerirá inversiones en infraestructura digital, actualización de sistemas y adaptación normativa, consolidando la movilidad urbana del futuro.





