La organización advierte de que el nuevo sistema puede beneficiar a algunos perfiles, pero perjudicar a otros sectores clave
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) ha analizado la posible implantación del sistema de franquicia del IVA en España, una medida ya extendida en gran parte de la Unión Europea, y ha reclamado abordarla con equilibrio para evitar efectos negativos en el colectivo.
La organización considera que este modelo puede representar una oportunidad para determinados perfiles, aunque alerta de sus posibles consecuencias sobre el conjunto del trabajo autónomo.
Beneficios para algunos perfiles… pero no para todos
Según UPTA, alrededor de 400.000 autónomos podrían acogerse a este sistema, especialmente aquellos con menor estructura de costes y pocos gastos deducibles.
En estos casos, el régimen permitiría simplificar las obligaciones fiscales y reducir la carga administrativa, algo especialmente atractivo para profesionales liberales, trabajadores digitales o actividades de servicios con baja inversión inicial.
Sin embargo, no todo son ventajas. La organización advierte de que quienes opten por este sistema no podrán deducir el IVA soportado, lo que puede encarecer la actividad en sectores con mayores costes o inversiones.
Por ello, actividades como el comercio, la hostelería, el transporte o los oficios tradicionales podrían verse perjudicadas, al perder una herramienta clave para ajustar sus cuentas.
Riesgos para el crecimiento y el sistema actual
Otro de los puntos que preocupa a UPTA es el posible efecto limitador del crecimiento, ya que algunos autónomos podrían verse tentados a no superar los umbrales de facturación para seguir dentro del régimen.
Además, la implantación del IVA de franquicia tendría un impacto directo en el actual sistema de módulos, lo que obligaría a muchos profesionales a adaptarse a un nuevo escenario fiscal más exigente.
En palabras del presidente de UPTA, Eduardo Abad, “no cuestiono el IVA de franquicia, pero su implantación supondrá, en la práctica, el fin del sistema de módulos y un cambio profundo para cientos de miles de autónomos”.
Una reforma que requiere visión global
Desde la organización insisten en que cualquier cambio debe analizarse desde una perspectiva amplia, teniendo en cuenta la diversidad del colectivo y evitando desequilibrios entre sectores.
UPTA subraya que el verdadero reto pasa por avanzar hacia una mayor equidad fiscal entre autónomos y sociedades, garantizando un sistema más justo y sostenible.
Porque, al final, no se trata solo de simplificar impuestos, sino de construir un marco que permita a todos los autónomos competir en igualdad de condiciones sin poner en riesgo su actividad.