Los dispositivos, 20 fijos y 13 de tramo, forman parte del plan de 122 nuevos puntos de control previstos y comenzarán a sancionar tras un mes de avisos informativos
Nuevos puntos de control en todo el territorio
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en funcionamiento 33 nuevos radares en carreteras de once Comunidades Autónomas, dentro del Plan de instalación de 122 nuevos puntos de control de velocidad previstos para 2025. De ellos, 106 ya están operativos y el resto se completará a lo largo de 2026, reforzando la vigilancia en vías convencionales y de alta ocupación.
Con esta nueva fase de implantación, Tráfico refuerza su estrategia de control y prevención para avanzar hacia una movilidad más segura, insistiendo en que el respeto a los límites de velocidad es clave para proteger vidas en la red viaria española
Los nuevos dispositivos, dependientes de la Dirección General de Tráfico, se distribuyen en Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Galicia y Murcia. Del total activado, 20 radares son fijos y 13 de tramo, situados en vías estratégicas como la A-31 y A-7 en Alicante, la M-501 en Madrid, la A-355 en Málaga o la N-232 en Zaragoza, entre otras.
Como es habitual, todos los puntos están debidamente señalizados en carretera y publicados en la página web oficial de la DGT, además de haberse facilitado su ubicación a los operadores de navegación para su incorporación en aplicaciones y dispositivos GPS.
Durante el primer mes de funcionamiento, los conductores que superen la velocidad permitida recibirán una carta informativa de advertencia, sin sanción económica. Transcurrido ese periodo, las infracciones detectadas darán lugar a la correspondiente multa y pérdida de puntos, según la normativa vigente.
Radares que salvan vidas
Desde Tráfico recuerdan que la velocidad inadecuada no solo incrementa el riesgo de sufrir un siniestro, sino que agrava sus consecuencias, ya que reduce el tiempo de reacción y aumenta la gravedad de las lesiones. El objetivo de estos controles no es únicamente disminuir los accidentes mortales, sino también reducir el número de heridos graves en carretera.
La DGT subraya que desde la implantación del primer plan de radares fijos en 2005, el número de víctimas mortales se ha reducido en un 75%, gracias a estas medidas y a otras políticas de seguridad vial. No obstante, la velocidad sigue siendo un factor concurrente relevante: en 2024 estuvo presente en el 24% de los siniestros mortales, con 307 accidentes registrados en los que este elemento fue determinante.
Con esta nueva fase de implantación, Tráfico refuerza su estrategia de control y prevención para avanzar hacia una movilidad más segura, insistiendo en que el respeto a los límites de velocidad es clave para proteger vidas en la red viaria española.





