La nueva sociedad contará con un socio privado mayoritario y permitirá mejorar la respuesta ante cortes de circulación en la red ferroviaria
Renfe ha anunciado la creación de una nueva empresa de transporte en autobús destinada a cubrir los trayectos ferroviarios que queden suspendidos temporalmente debido a obras en la infraestructura ferroviaria o incidencias en la red. La compañía se constituirá junto a un socio privado especializado en el transporte por carretera, que controlará el 51% de la nueva sociedad.
La iniciativa busca reforzar la capacidad del operador ferroviario para garantizar la continuidad del servicio cuando la circulación en tren no sea posible, especialmente en un contexto en el que la red ferroviaria española afrontará numerosas obras de mejora y ampliación en los próximos años.
Una inversión de 61,5 millones y ahorro en costes
Para poner en marcha el proyecto, Renfe ha aprobado una licitación pública para seleccionar al socio privado, que aportará experiencia en la gestión de flotas y operaciones de transporte por carretera. El objetivo es disponer de una flota estable de autocares y personal de conducción suficiente para cubrir los servicios alternativos.
La operación supondrá una inversión de 61,5 millones de euros y permitirá reducir los costes derivados de la subcontratación del servicio actual entre un 10% y un 15%. Según las estimaciones de la compañía, esto se traducirá en un ahorro anual de entre nueve y 13 millones de euros.
A lo largo de una década, el ahorro total podría situarse entre 90 y 130 millones de euros, lo que refuerza el interés estratégico de esta nueva estructura operativa.
Una flota inicial de hasta 100 autobuses
El contrato con la nueva empresa tendrá una duración inicial de diez años, con posibilidad de prorrogarlo hasta cinco años más a decisión de Renfe Viajeros.
El plan prevé comenzar con una flota de entre 50 y 100 autobuses, lo que permitirá responder con mayor agilidad tanto a los cortes programados por obras como a incidencias imprevistas o situaciones de emergencia en la red ferroviaria.
Desde Renfe reconocen que en determinados momentos, especialmente en temporada alta, han tenido dificultades para encontrar autobuses disponibles y conductores para organizar los traslados alternativos, una situación que la nueva compañía pretende resolver.
Más capacidad para afrontar incidencias y obras
La nueva empresa se encargará de cubrir por carretera los servicios ferroviarios suspendidos tanto en líneas de larga distancia como en redes de cercanías.
Entre los ejemplos recientes de este tipo de sustituciones se encuentran los cortes en la línea entre Málaga y Antequera en el corredor de Alta Velocidad Madrid-Málaga, las obras en la línea R-1 de Rodalies, el desdoblamiento de la línea de Vic, o incidencias como los incendios registrados el pasado verano en Galicia, que obligaron a interrumpir la circulación ferroviaria sin que hubiera autobuses suficientes para organizar el transporte alternativo.
Con esta iniciativa, Renfe pretende reducir su dependencia del mercado externo, mejorar su capacidad de reacción ante incidencias y garantizar la continuidad y calidad del servicio público ferroviario en un periodo marcado por una intensa actividad de obras en la red.





