Rafael Barbadillo, presidente de CONFEBUS, cuenta a NEXOBÚS cómo el autobús se consolida como pilar de la movilidad sostenible y pide estabilidad para seguir avanzando
‘Nuestro mensaje a las administraciones es de agradecimiento y de voluntad para seguir avanzando hacia una movilidad segura, eficiente, asequible e inclusiva, garantizando la sostenibilidad integral del sector’
El año 2025 ha sido para el transporte de viajeros por carretera un periodo de consolidación, avances y nuevos desafíos. Así lo expresa Rafael Barbadillo, presidente de CONFEBUS, quien comparte con NEXOBÚS su visión sobre un sector que se adapta a los retos del presente y que, con apoyo y visión, puede ser la base de una movilidad más inclusiva, segura y sostenible.
Cohesión social, turismo sostenible y una movilidad al alcance de todos
“2025 ha sido un año de consolidación y adaptación”, afirma Barbadillo. Y esa consolidación se ha reflejado en muchos frentes: el refuerzo del papel del autobús como modo de transporte público esencial, la incorporación progresiva de criterios de sostenibilidad en las flotas y la gestión, y el respaldo institucional al transporte colectivo a través de bonificaciones y la futura implantación del Abono Único.
Uno de los hitos clave ha sido la aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible, que consagra la movilidad como derecho fundamental. En este nuevo escenario, Barbadillo destaca que el autobús “ha seguido haciendo lo que mejor sabe: acercar personas, unir territorios y luchar contra la pobreza de transporte”, siempre con una perspectiva segura, eficiente y accesible.
Además, el buen momento del turismo español ha impulsado con fuerza la demanda de servicios de autobús para traslados, excursiones y transporte discrecional, consolidándolo como una pieza clave del turismo sostenible. También ha sido un año relevante en el plano representativo, con la renovación del Comité Nacional del Transporte por Carretera, donde CONFEBUS ha revalidado su liderazgo con un 70% de representatividad.
Estabilidad, profesionalización y un marco que acompañe la transformación
Los retos no han sido menores: aumento de costes operativos, escasez de conductores, incertidumbre normativa en sostenibilidad, y dificultades para renovar flotas con tecnologías limpias sin comprometer la viabilidad económica. Aun así, Barbadillo destaca el papel del diálogo y la colaboración para avanzar.
De cara a 2026, señala tres deseos fundamentales:
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Un marco regulatorio estable y realista, con la puesta en marcha de los nuevos mapas concesionales, la licitación de contratos y la consolidación del Fondo Estatal de Contribución a la Movilidad Sostenible.
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Impulso a la innovación, digitalización y transición energética, con ayudas bien diseñadas.
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Medidas eficaces para atraer y retener talento, asegurando el relevo generacional y la profesionalización del sector.
Barbadillo también defiende que deben mantenerse la colaboración público-privada, las políticas de promoción del transporte colectivo y el reconocimiento del autobús como modo clave dentro del plan España Turismo 2030. Lo que se debe dejar atrás, según explica, es la fragmentación normativa y la inseguridad jurídica que aún dificultan la toma de decisiones estables.
El mensaje a las administraciones es claro: “Nuestro mensaje es de agradecimiento y de voluntad para seguir avanzando hacia una movilidad segura, eficiente, asequible e inclusiva, garantizando la sostenibilidad integral del sector”.
En cuanto a las tendencias para 2026, se espera una consolidación del transporte colectivo, mayor digitalización, soluciones energéticas más diversas y un enfoque claro hacia la modernización de la experiencia del usuario. Eso sí, Barbadillo alerta sobre amenazas latentes como la presión regulatoria, el incremento del precio de los seguros, la incertidumbre geopolítica y la falta de profesionales.
Aun con todo, el presidente de CONFEBUS lo tiene claro: “Estamos viviendo la Década del Bus”. Y 2026 será una nueva oportunidad para demostrarlo.




