El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha publicado en el Boletín Oficial del Estado la Resolución de 14 de enero de 2026, que establece las medidas especiales de regulación de tráfico para este año, con el objetivo de mejorar la seguridad vial, garantizar la fluidez del tráfico y optimizar el uso de la infraestructura existente.
Entre las principales novedades, se introduce la priorización del transporte público y de los vehículos de alta ocupación (VAO) en los carriles reservados, atendiendo a las demandas de la ciudadanía, las empresas de transporte y el Defensor del Pueblo. La medida busca reducir la congestión y mejorar la regularidad de los servicios públicos, afectados por el uso creciente de estos carriles por turismos eléctricos con un único ocupante.
Hasta 2025, los vehículos con distintivo ambiental 0 emisiones podían utilizar los carriles VAO con independencia del número de ocupantes. Sin embargo, a partir de 2026, este uso quedará condicionado a la señalización variable, y se priorizará únicamente el criterio de alta ocupación para acceder a dichos carriles.
Según los datos del Centro Nacional de Gestión de Tráfico, la saturación de estos carriles es creciente. Solo en 2025, el carril Bus-VAO de la A-6 registró un incremento del 22% en intensidad de tráfico respecto a 2019, lo que provocó un aumento del 90% en las retenciones. Estas cifras justifican la decisión de reordenar su uso para preservar su eficacia como herramienta de movilidad colectiva.
La nueva regulación será progresiva y adaptada a cada corredor VAO. Entre los tramos donde se aplicará esta medida destacan los de la A-6 y A-2 en Madrid, el Puente de la Señorita en Sevilla, la A-357 en Málaga, o la V-21 en Valencia, entre otros.
Con esta decisión, la DGT refuerza el compromiso con una movilidad más sostenible y eficiente, alineada con los objetivos de descarbonización y mejora del transporte público en las principales áreas metropolitanas.




