Por eso, estos días ha escuchado al director general de Tráfico, Pere Navarro, que ha presentado la política española en materia de seguridad vial, acompañado por el presidente de la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, Juan José Matarí.
En su exposición ante la Sesión Plenaria, el director general de Tráfico hizo un repaso sobre algunas de las iniciativas puestas en marcha recientemente, como la Estrategia Nacional de Seguridad Vial 2030, que se alinea con el objetivo del Segundo Decenio de Acción de Naciones Unidas de reducir en un 50% los fallecidos y heridos grave por accidente de tráfico en esta década.
El director transmitió que la Estrategia que prioriza la seguridad y vincula la seguridad vial con la movilidad sostenible porque una no es posible sin la otra. La policía de tráfico, el uso de las nuevas tecnologías para la vigilancia y control de la Ley de Tráfico y la gestión de las sanciones son una parte básica y fundamental de la política de seguridad vial y del cumplimiento de las normas.
Las víctimas, en el centro
Por último, quiso hacer hincapié en la Estrategia coloca a las víctimas en el centro de la política de seguridad vial, dándoles voz y acompañándoles después del siniestro, además de en la obligación ética y moral de compartir las experiencias positivas con el resto de países.
La intervención del presidente de la Comisión de Seguridad Vial del Congreso, Juan José Matarí, versó en torno a la necesidad de considerar la seguridad vial como un problema de Estado, con visión a largo plazo y predisposición de consenso, tal y como se ha hace en España gracias a la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados.





