El ministro de Transportes subraya en Nueva York la importancia del mantenimiento de infraestructuras y de unas vías más seguras para peatones, ciclistas y motoristas
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha participado en Nueva York en una mesa redonda sobre seguridad vial organizada por Naciones Unidas, donde ha defendido que la inversión pública en conservación, mantenimiento preventivo y modernización de infraestructuras es una herramienta directa para reducir los accidentes de tráfico.Durante su intervención, Puente afirmó que “la inversión pública en estos ámbitos no es un gasto. Es la forma más eficaz y directa de salvar vidas”. El encuentro reunió a líderes de distintos países para analizar causas y soluciones ante los siniestros viales, responsables cada año de 1,19 millones de muertes y alrededor de 50 millones de heridos en todo el mundo.
La carretera como parte activa de la seguridad
La mesa redonda se celebró en el marco de la Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Vial de la ONU y fue organizada por el enviado especial de Naciones Unidas, Jean Todt. El objetivo del foro es acelerar la adopción de medidas, reforzar la colaboración entre sectores y movilizar nuevos compromisos para reducir las muertes y lesiones causadas por los siniestros de tráfico.
Puente centró el inicio de su intervención en el papel del mantenimiento de las infraestructuras. Para el ministro, la carretera no debe entenderse como un elemento pasivo, sino como una parte activa de la seguridad vial, capaz de orientar a quienes la utilizan y de mitigar las consecuencias de los errores humanos.En esa línea, el Ministerio sitúa entre sus prioridades la conservación, el mantenimiento preventivo y la modernización de la red viaria. La idea es clara: una carretera bien diseñada, bien mantenida y adaptada a los distintos usuarios puede reducir riesgos y mejorar la seguridad cotidiana.

Vías más seguras para usuarios vulnerables
El ministro también recordó la transformación que el Ministerio está llevando a cabo en muchas carreteras a su paso por municipios para convertirlas en vías más accesibles y seguras para peatones, ciclistas y motoristas, colectivos que representan el 38% de los accidentes mortales.Entre las actuaciones destacadas figuran la mejora de itinerarios peatonales y ciclistas, la reordenación de travesías, accesos e intersecciones, la pacificación del tráfico, la reducción de puntos de conflicto entre vehículos y usuarios vulnerables, la mejora de pasos de peatones y la disminución del efecto barrera que generan algunas carreteras en núcleos urbanos.
Puente defendió que las carreteras que atraviesan municipios deben concebirse como espacios seguros para caminar, convivir y acceder a servicios básicos. Este enfoque sitúa la movilidad activa como uno de los pilares de las políticas de movilidad y transporte.El ministro también se refirió a la evaluación continua como otro eje de la política de seguridad vial del Ministerio. España cuenta con un sistema integral de gestión que cubre todas las fases del ciclo de vida de las infraestructuras, desde la planificación y el diseño hasta la construcción, el mantenimiento y la explotación. Este modelo permite identificar riesgos, priorizar actuaciones y evaluar los resultados obtenidos.
“La tecnología no sustituye a la inversión en infraestructuras ni al mantenimiento de las carreteras, pero sí constituye una herramienta fundamental para mejorar nuestra capacidad de prevenir riesgos y proteger vidas”, concluyó Puente.Con su intervención en Naciones Unidas, el ministro situó la seguridad vial como una responsabilidad pública de primer orden. Porque detrás de cada dato hay personas, familias y trayectos cotidianos que deben poder realizarse con más protección, más prevención y carreteras mejor preparadas para todos.