Por comunidades autónomas, el nuevo informe de AEA destaca que los radares más activos se han localizado en Andalucía, con 680.583 denuncias formuladas y que representan el 23,2% del total; en Madrid, con 373.078 denuncias (12,7%) y en la Comunidad Valenciana, con 335.953 (11,4%). Por el contrario, los radares situados en La Rioja (39.024), Cantabria (40.147) y Navarra (48.447) son los que menos denuncias contabilizaron.
El radar más activo denunció a cerca de 60.000 conductores
Respecto de los radares que más denuncias formularon en 2019, AEA señala en su informe que el radar más activo de España se encuentra ubicado en el km. 478,1 de la AP-7, a la altura de Sagunto (Valencia), con un récord de 59.428 denuncias, lo que supone un incremento en su actividad de un 1.300% respecto del mismo periodo del año anterior.
También AEA destaca en su estudio que solo 50 radares, de los cerca de mil que dispone la DGT, formularon el 41,5% del total de denuncias (1.218.577). De ellos, veinticuatro ya aparecían en el ranking de cinemómetros más activos del año anterior. Los otros veintiséis se sitúan en nuevos emplazamientos.
Además, AEA llama la atención sobre el hecho de que determinados radares han incrementado exponencialmente su actividad. Así, por ejemplo, el radar situado en el km. 371,2 de la A-8, en Asturias, ha pasado de formular 460 denuncias en 2018 a 26.039 en 2019. También los radares situados en el km. 245,2 de la A-4, en Jaén y en el km. 13,3 de la A-4, en Madrid, han experimentado importantes subidas de más de un 4.000% y de un 3.000%, respectivamente.
A la vista del importante número de denuncias formuladas mayoritariamente en autopistas y autovías, y no en las carreteras secundarias donde se producen el 70% de los accidentes con víctimas, el presidente de AEA, Mario Arnaldo, considera que «la DGT debería replantearse su política de radares, ya que no se está consiguiendo el objetivo de evitar los excesos de velocidad, ni los accidentes, convirtiendo los radares en meros instrumentos de recaudación».