Si se aprobase este documento implicaría una subida del billete ordinario que pasaría de 0,65 a 0,75 euros, costando un 13,33% más y registrando el mayor incremento porcentual parcial, con excepción del billete para las urbanizaciones, que sólo es válido en verano, que crece un 20%. El bonobús, subiría desde los 40 céntimos que cuesta ahora el billete, hasta los 45, osea costaría un 11,11% más, mientras que el abono de diez viajes para jubilados y estudiantes aumenta hasta 0,35 euros, es decir, que sufriría un incremento del 8,5%. Y por último, el billete nocturno, pasaría a costar 0,80 euros, registrando un incremento del 12,5%.
La propuesta incluirá dos expedientes que coinciden positivamente, según coincidieron los concejales de todos los grupos de la oposición. Por su parte, el concejal delegado soslaya esta cuestión en su preceptivo informe, señalando que de aplazarse la auditoría y luego plantearse una subida de precios a mitad de año "crearía confusión en los usuarios porque están acostumbrados a los aumentos a principios del año", detalló Paco Agulló, concejal de L'Entesa. De todas formas, tanto Agulló como Esteve ponen en duda el "desequilibrio económico" que asegura Tuasa por causa del aumento de viajeros que viene anunciando desde hace meses el gobierno del PP. Aparte, Paco Blay, portavoz del Bloc, anunció su oposición "sobre todo porque los informes técnicos son contrarios y porque pensamos que es mejor dejarlo para después de la auditoría".