400
mil
habitantes de ambas ciudades podrán beneficiarse de la reducción de emisiones y de ruidos.
"Esta acción se enmarca dentro del proyecto de descarbonización que viene desarrollando Arriva Madrid en los últimos tiempos", ha asegurado Fran Vilches, director general de Arriva Madrid. "Primero comenzamos por las líneas urbanas de Alcorcón, y ahora damos un paso más, incorporando el urbano de Móstoles así como la línea 520, interurbana, que conecta ambas localidades. De esta manera, creamos un entorno cero emisiones en una zona que afecta a unas 400.000 personas".
Colaboración con BYD y Castrosua
Este proceso se ha llevado a cabo con autobuses fabricados en España, concretamente por la empresa gallega Castrosua, que se encargará de ensamblar estas unidades de BYD. 13 de las mismas son de Clase I y circularán en el interior de la ciudad, mientras que las otras ocho serán de clase II y operarán en la línea interurbana.
Los nuevos autobuses eléctricos no solo cuentan con motores eléctricos avanzados, sino que también presentan una reducción de peso que mejora su eficiencia energética. Además, están equipados con sistemas de seguridad y prevención de accidentes de última generación, garantizando una mayor seguridad para los pasajeros y conductores, y en su diseño se ha tenido en cuenta la comodidad de los pasajeros para ofrecerles una mejor experiencia de viaje.
"A partir de ahora, el objetivo es seguir esta línea de trabajo. Estamos probando las tecnologías y soluciones que ofrece el mercado, en términos de autonomía, para seguir electrificando las líneas interurbanas que operamos. Lo lógico sería empezar por las más cortas, como la que une Madrid y Alcorcón, pero iremos afrontando esta transición al ritmo que nos permita la tecnología", concluye Vilches.
Con esta iniciativa, Arriva reafirma su compromiso con la innovación y la sostenibilidad, buscando ofrecer un transporte público más limpio, seguro y cómodo para los ciudadanos de Móstoles y Alcorcón.