Según las más de 40 organizaciones europeas que han compartido con la UITP sus datos al respecto
Según las más de 40 organizaciones europeas que han compartido con la UITP sus datos sobre la evolución de sus flotas, incluidos en la Encuesta sobre la Flota de Autobuses 2023 elaborada por la Organización, “el tamaño total de la flota europea de autobuses aumentará en torno a un 6% de aquí a 2030”, aunque en Europa Occidental la cifra crece hasta el 10%.
Públicos y privados
Otros datos que se pueden extraer de las conclusiones de la Encuesta son que el tamaño de la flota de autobuses aumentará un 11% en las zonas urbanas de 100.000-250.000 habitantes, que el número de autobuses articulados crecerá en todas las regiones de Europa y que “las flotas de autobuses de los operadores públicos aumentarán un 6,7% de aquí a 2030, mientras que las flotas de autobuses de operadores privados aumentarán un 7,6%”.

“El crecimiento de las flotas de autobuses será crucial para satisfacer la creciente demanda en Europa. Según el Foro Internacional del Transporte, Europa registrará en las próximas décadas el mayor crecimiento de la demanda de pasajeros de todas las regiones de renta alta, incluso por encima de la media mundial”, explican en la Encuesta.
En cualquier caso, “dos tercios de los encuestados ven muy probable que presten más servicios de aquí a 2030, y sólo el 43% de los operadores privados de autobuses esperan lo mismo”.
Por otro lado, la mano de obra está disminuyendo. “Según las estadísticas de Alsa, el principal operador privado de autobuses de España, unos 16.000 conductores se jubilarán cada año durante la próxima década, con muy pocos nuevos para sustituirlos. Para hacer frente a este problema, la UITP ha puesto en marcha un grupo de trabajo sobre mano de obra”, reconoce la UITP.
Autobuses más limpios, flotas más grandes
Eso es lo que el propio Sector considera el futuro del autobús en Europa. Aún quedan progresos por hacer: “los vehículos diésel y de gas seguirán formando parte de la flota de autobuses en 2030, casi un tercio de las organizaciones aún no ha adoptado ninguna metodología para calcular las emisiones de carbono, y el Sector en su conjunto ha detectado en particular una falta de inversión estable y de planificación financiera fiable que les permita afrontar el alcance del reto”.
En última instancia, la cuestión es la eficiencia. “Las flotas de autobuses energéticamente eficientes hacen más con menos, liberando costes para gastar en otras cosas y energía para la electrificación de otros operadores/servicios. Si queremos construir ciudades que funcionen con una movilidad sostenible, reduciendo las emisiones y creando una mejor calidad de vida para todos los ciudadanos, es imprescindible liberar la ambición del Sector”, concluye la Encuesta.