Es, sin duda, el tema de actualidad a nivel comunitario. Por eso, Eamonn Mulholland, de ICCT, ha elaborado un artículo en el que pretende explicar cuáles son los cambios que incluirá la futura normativa de emisiones para los vehículos pesados. El pasado 13 de mayo de 2024, el Consejo de la Unión Europea ratificó el acuerdo sobre la revisión de las normas de CO2 para los vehículos pesados, concluyendo así el proceso legislativo en el que han intervenido también la Comisión Europea y el Parlamento Europeo. Las normas originales de CO2 exigían que las emisiones de la mayoría de los camiones nuevos fueran un 15% inferiores en 2025 y un 30% inferiores en 2030 en comparación con el período de referencia de 2019. Pero “la revisión incluye más tipos de camiones, autobuses, autocares, remolques y vehículos profesionales; aumenta la rigurosidad de los objetivos; y ajusta las flexibilidades de que disponen los fabricantes para su cumplimiento”. En términos cuantitativos, se mantiene el objetivo de reducción de CO2 del 15% para 2025, pero “se eleva el de 2030 al 45%, al tiempo que introduce un objetivo de reducción del 65% para 2035 y del 90% para 2040”. Un poco de historia Las normas originales de CO2 para vehículos pesados se adoptaron en 2019 y obligaban a los fabricantes de determinadas gamas de camiones, que representaban el 65% de las ventas de vehículos pesados en 2023, a reducir sus emisiones en un 15% para 2025 y en un 30% para 2030 en relación con el período de referencia de 2019. La Ley Europea del Clima, que entró en vigor en 2021, exige que la UE alcance la neutralidad climática en 2050. Por eso, el Sector del transporte está obligado a reducir sus emisiones en un 90% en 2050 con respecto a 1990 si quiere cumplir este objetivo. El estudio recuerda que “los vehículos pesados fueron responsables del 28% de las emisiones de CO2 del Sector europeo del transporte por carretera en 2021, y la ausencia de nuevas normativas haría improbable que el Sector contribuyera con su parte de reducción de emisiones a la consecución de este objetivo”. Estas son las razones por las que el 14 de febrero de 2023, “la Comisión Europea publicó una propuesta para revisar las normas de CO2. Durante una reunión de ministros de Medio Ambiente celebrada el 16 de octubre de 2023, el Consejo aprobó un enfoque general que mantenía los principales elementos de la propuesta de la Comisión”. La cronología indica que las tres partes implicadas han tardado más de un año en aprobar la normativa Las enmiendas más significativas incluían reducciones en los objetivos propuestos para autobuses urbanos y remolques. En una votación plenaria (21 de noviembre de 2023), el Parlamento votó a favor de los principales elementos de la propuesta de la Comisión, al tiempo que aprobó varias enmiendas, incluida una disposición para aumentar el ámbito de aplicación del Reglamento a fin de cubrir tanto los vehículos profesionales como determinados camiones ligeros con un peso bruto inferior a cinco toneladas. El Parlamento también votó a favor de un mecanismo por el cual “los vehículos que funcionan exclusivamente con combustibles neutros en CO2, como los e-combustibles y los biocombustibles, podrían ser vendidos por un fabricante para ayudar en el cumplimiento de las normas”. Posteriormente, durante la primera reunión del diálogo a tres bandas (18 de enero de 2024), los representantes de la Comisión, el Consejo y el Parlamento acordaron un compromiso que amplía el ámbito de aplicación del Reglamento para incluir los vehículos profesionales a partir de 2035 y reduce los objetivos para autobuses y remolques, aunque en menor medida que en el planteamiento general del Consejo. “Los camiones de menos de 5 tn quedaron finalmente excluidos del reglamento, mientras que el mecanismo relativo a los combustibles neutros en emisiones de CO2 se omitió, pero se dejó para ser considerado en una revisión de las normas que deberá tener lugar en 2027”. El 10 de abril de 2024, el Parlamento Europeo ratificó el acuerdo a tres bandas. A continuación, el Consejo de la Unión Europea adoptó el acuerdo el 13 de mayo de 2024. Estos hitos completan el proceso legislativo, allanando el camino para que el reglamento se publique en el Diario Oficial de la Unión Europea.