El año 2023 ha supuesto la recuperación de la crisis motivada por la pandemia Covid19, el número de matriculaciones total de buses nuevos (3751 uds) ha superado al número de matriculaciones del año 2019 (3500 uds).
Resultados similares al año 2019 en producción y facturación
Buena parte de esta recuperación, lo fue, debido a que el año 2023 fue año de elecciones generales y como tal, las matriculaciones de buses de la clase I (urbanos) se hizo notar (1029 uds se destinaron a la clase I, en valores relativos más del 27% del total de matriculaciones) El servicio interurbano sigue apostando por las modernas motorizaciones euro VI, de baja contaminación, con prestaciones acordes al servicio que deben realizar.

En el segmento urbano, la propulsión eléctrica ha superado a los sistemas híbridos y GNC, aunque con uso prácticamente limitado a la ciudad. Por otro lado, la evolución de las matriculaciones de buses usados muestra un aumento considerable de estos vehículos, contribuyendo de forma muy negativa tanto a la descarbonización de nuestras ciudades como a la seguridad de nuestros buses, pues carecen de los últimos sistemas de seguridad con que se dotan a las unidades más modernas. Estas matriculaciones, además, contribuyen al aumento de la edad media del parque, de por sí, ya bastante elevada (11.4 años).
Las ayudas, por parte de la administración pública, se destinaron prácticamente a la adquisición de buses con propulsión eléctrica, obviando las ayudas a la propulsión euro VI de muy baja contaminación, esto causa una menor renovación de estos buses, provocando que en nuestro parque exista una gran cantidad de vehículos euro II-III y IV circulando por nuestras vías y favoreciendo la entrada de vehículos usados. Las empresas asociadas de Ascabus, corriendo similar suerte, obteniendo resultados similares al año 2019 en producción y facturación y manteniendo en España el empleo directo e indirecto de nuestras familias.