Hace poco más de un año, la Comisión multó con 2.930 millones al resto de fabricantes participantes, que reconocieron los hechos y negociaron con el organismo comunitario las cuantías. Scania, en principio, negó su implicación, por lo que su vinculación estaba pendiente de sentencia.
"Este cártel afectó a un número muy sustancial de transportistas por carretera en Europa, dado que Scania y otros fabricantes de camiones del cártel producen más de nueve de cada 10 camiones de tamaño medio y pesado vendidos en Europa", según palabras de la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, en una rueda de prensa. El cartel concernía a los camiones a partir de seis toneladas.
La reacción oficial de Scania, emitida pocas horas después, indica que el fabricante está recopilando las alegaciones necesarias para apelar contra tal decisión en su totalidad, enfatizando además que "ha cooperado completamente con la Comisión Europea", facilitando toda la información y explicaciones requeridas durante todo el periodo que ha durado la investigación.