Confebus se prepara para la celebración de su Summit 2025, que espera reunir en Sevilla a más de 200 asistentes los días 26 y 27 de marzo. Así lo ha asegurado su presidente Rafael Barbadillo durante el desayuno informativo celebrado en Madrid, en el que ha podido dar algunas de las claves del evento y reflejar la visión de la organización sobre determinados temas de actualidad.
La organización ha desarrollado pliegos tipo para ayudar a las administraciones a legislar en el Sector
Tal y como recordó, durante el encuentro se abordarán temas cruciales como la sostenibilidad, el Fondo Social por el Clima, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, y se presentarán los pliegos tipo que Confebus ha desarrollado para las administraciones públicas con el objetivo de facilitar la regulación del transporte en sus distintas modalidades. Además, se abordará el asunto del esperado billete único, una medida considerada muy positiva pero que genera dudas en cuanto su implantación en 2026, ya que requiere un desarrollo normativo, adaptaciones tecnológicas en las empresas y la creación de una cámara de compensación. Además, desde Confebus recuerdan que, dado que la adhesión de las compañías es voluntaria, su alcance podría no ser tan amplio como el Gobierno espera.
Situación del sector: crecimiento y desafíos
En otras cuestiones, la organización valora positivamente la renovación de las ayudas al transporte público, que han contribuido a un crecimiento del 7% en 2024, según los últimos datos del INE.
No obstante, a pesar de los objetivos ambiciosos de crecimiento del transporte público, el sector enfrenta dos grandes retos: la saturación de las fábricas de vehículos y la falta de conductores. En cuanto a esta última, se estima que se necesitan 4.000 nuevos profesionales para cubrir la demanda actual, para lo cual se han solicitado medidas que hagan más accesible la profesión, como una mejor integración de la formación o la extensión de las ayudas para la extensión del carné y del CAP que ya se han puesto en marcha en algunas comunidades autónomas.
Otra barrera es la lentitud de los trámites administrativos para la contratación de conductores extranjeros, lo que desincentiva a muchas empresas a recurrir a esta opción.
Tendencia hacia la concentración
El sector cuenta actualmente con 2.615 empresas y 44.601 vehículos autorizados, cifra que asciende a unos 56.000 si se incluyen los autobuses urbanos. La consolidación es evidente: el número de empresas está disminuyendo, pero la media de vehículos por empresa ha superado ya los 17, reflejando un proceso de concentración que, aunque lento, avanza progresivamente.
Los factores que impulsan esta tendencia incluyen las exigencias del mercado y de las administraciones públicas, que demandan flotas más modernas y sostenibles, lo que requiere fuertes inversiones y una mayor capacidad de endeudamiento. No obstante, el autobús sigue siendo el modo de transporte público con mayor cuota de mercado (60%), lo que refuerza su papel dentro del ecosistema de movilidad en España.
Desde Confebus insisten en la necesidad de renovar los contratos y poner en marcha las licitaciones, ya que el actual modelo de colaboración público-privada ha permitido desarrollar en España el sistema de transporte por carretera más eficiente de la Unión Europea.
Competencia de la alta velocidad
La llegada de nuevos operadores de alta velocidad ferroviaria ha impactado en algunas rutas de autobús, especialmente aquellas en las que el tren ofrece tiempos de viaje más competitivos. No obstante, el sector sigue teniendo ventajas como la capilaridad del servicio y la disponibilidad de rutas nocturnas, que mantienen al autobús como una opción viable para muchos viajeros.
Por último, en cuanto a las estaciones de autobuses, Confebus señala que la inversión en infraestructuras sigue siendo insuficiente, aunque algunas comunidades autónomas, como Castilla y León o Extremadura, han comenzado a impulsar mejoras. La organización subraya la necesidad de realizar pequeñas intervenciones que mejoren la experiencia del viajero, recordando que de poco sirve contar con una flota moderna si las estaciones no ofrecen un servicio adecuado.