La entrada en vigor del nuevo régimen sancionador llevaba haciendo que el tiempo que los transportistas tardaban en recibir el pago se redujese de forma notable, pero esta vez la situación se ha estancado. En concreto, la media volvió a situarse en 65 días, tal y como reflejan los datos extraídos del Observatorio permanente de la morosidad que Fenadismer elabora mensualmente en colaboración con la Fundación Quijote para el Transporte.
El 74% de los excesos de plazo son leves
De esta forma, la mitad de las empresas cargadoras e intermediarias incumplen la legislación sobre morosidad, aunque en el 74% de los casos los excesos de plazo de pago son leves, esto es, entre 60 y 90 días. No obstante, hay todavía un 12% de empresas incumplidoras que aún pagan de 120 días, dato pese a todo inferior al que se producía en 2022, en el que esta franja de incumplimiento se situaba en más del 20%.
En cuanto a los medios de pago que son utilizados más habitualmente para el pago de los servicios de transporte, continúan siendo por este orden la trasferencia (68%), seguido del confirming (28%), el pagaré (4%) y el cheque (1%).
Cambios inminentes
Estos datos se producen a pesar de que en el pasado mes de abril el Parlamento Europeo aprobó en su último plenario su posición en relación al nuevo Reglamento europeo de lucha contra la morosidad. Este establece como regla general la reducción del plazo máximo de pago a 30 días, así como la implementación de un régimen sancionador para todos los sectores económicos.