La nueva infraestructura reducirá en más de siete meses el plazo de ejecución y estará operativa en 2027
La Comunidad de Madrid apuesta por la eficiencia en tiempos y sostenibilidad en uno de sus proyectos clave de movilidad. El nuevo intercambiador de Conde de Casal incorporará métodos de construcción industrializada, lo que permitirá reducir costes, acortar plazos y ofrecer mejores prestaciones a los viajeros.
Obras más rápidas y menos molestias para los vecinos
Las obras del intercambiador de transportes de Conde de Casal, iniciadas en febrero de 2025, avanzan con paso firme. La gran novedad del proyecto es la incorporación de técnicas de construcción industrializada, una decisión que permite agilizar los trabajos y reducir en más de siete meses los tiempos de ejecución respecto al diseño inicial.
Según el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, esta metodología “contribuye no solo a acortar los plazos, sino también a minimizar las afecciones a los comercios y vecinos de la zona”. A día de hoy, ya se ha completado más del 30% de la estructura bajo rasante, asociada a la futura llegada de la Línea 11 de Metro, que conectará este punto con Plaza Elíptica.
El intercambiador contará con 13 dársenas para autobuses urbanos e interurbanos, dos líneas de Metro (L6 y L11), y pasará de 250 a 326 plazas para bicicletas, un incremento del 30% que responde al impulso del uso del transporte sostenible.
Sostenibilidad, accesibilidad y servicio para 65.000 usuarios diarios
Con una inversión de 40 millones de euros y una superficie de 3.400 m², el futuro intercambiador será 100% accesible y tendrá una capacidad estimada para atender a 65.000 viajeros al día. La infraestructura también destaca por sus medidas de eficiencia energética y sostenibilidad. Se utilizarán fuentes como energía geotérmica, termoactivación de cimentaciones, aerotermia y paneles solares, lo que le permitirá alcanzar la certificación BREEAM excelente, con un consumo casi nulo.
Además, se convertirá en el séptimo intercambiador de la región, sumándose a los ya existentes en Plaza de Castilla, Príncipe Pío, Moncloa, Avenida de América, Plaza Elíptica y Valdebebas, que en conjunto prestan servicio a más de 84 millones de personas al año. Será, por tanto, un nodo estratégico para la conexión de la capital con los municipios del sureste.
El proyecto, cofinanciado por el Programa FEDER 2021-2027 de la Unión Europea, avanza con supervisión del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, que mantiene un plan específico para garantizar la movilidad durante los trabajos y reducir el impacto en el tráfico local.
Un avance que no solo mejora el transporte, sino también la calidad de vida de los madrileños.





