Las matriculaciones crecen un 50% en la Unión Europea, hasta las 6.425 unidades, según el último informe trimestral del ICCT
Los autobuses y autocares cero emisiones siguen ganando terreno en Europa. Durante el primer semestre de 2026 representaron el 28,6% de todas las nuevas matriculaciones en la Unión Europea, con 6.425 unidades vendidas, frente a las 4.295 registradas en el mismo periodo de 2025. El crecimiento alcanza así el 50% interanual, según el último informe trimestral de mercado publicado por el International Council on Clean Transportation, ICCT.Los datos forman parte del informe European Heavy-Duty Vehicle Market Development Quarterly, que analiza las matriculaciones entre enero y junio de 2026. En total, se registraron alrededor de 22.600 autobuses y autocares en la UE durante los seis primeros meses del año, con una clara subida del peso de los modelos de cero emisiones, que pasaron del 22,7% al 28,6% en solo un año.
En minibuses, el diésel supone el 85% de las matriculaciones, frente al 13% de los eléctricos y el 2% del gas natural
Un mercado que se acerca al 30% de cuota
La evolución confirma que la electrificación del transporte colectivo avanza con fuerza. En el primer trimestre de 2026, los vehículos cero emisiones ya habían alcanzado una cuota del 24%, pero el empuje del segundo trimestre elevó el dato acumulado hasta rozar el 30%.El salto resulta especialmente relevante porque 2025 ya había cerrado con una cifra histórica: más de 11.000 autobuses eléctricos matriculados en el continente, también con un crecimiento cercano al 50% respecto al ejercicio anterior. Es decir, el mercado no parte de una base pequeña, sino de un año en el que la transición tecnológica ya había acelerado.El gráfico histórico del ICCT muestra bien esa progresión. Las ventas de autobuses y autocares cero emisiones pasaron de 1.700 unidades en 2020 a 2.800 en 2021, 3.400 en 2022, 5.100 en 2023, 6.700 en 2024 y 9.800 en 2025. En apenas seis años, el mercado ha multiplicado su volumen y ha dejado de ser una tendencia emergente para convertirse en una parte central de las nuevas compras de flotas.
El autobús urbano impulsa la transición
Aunque el dato global incluye autobuses y autocares, el principal motor del crecimiento está en el segmento urbano. Los autobuses urbanos eléctricos superaron el 60% de cuota en el segundo trimestre de 2026, mientras que el diésel, incluidos los híbridos, cayó hasta el entorno del 30%.La foto cambia cuando se observa el transporte interurbano y los autocares. En ese segmento, el diésel mantiene todavía una posición dominante, con una cuota del 87% en el segundo trimestre. Los modelos eléctricos de batería representan el 5%, mientras que el gas natural alcanza el 8%. En minibuses, el diésel supone el 85% de las matriculaciones, frente al 13% de los eléctricos y el 2% del gas natural.El avance, por tanto, no es homogéneo. Las ciudades están electrificando sus flotas con mayor rapidez, impulsadas por políticas de calidad del aire, zonas de bajas emisiones y programas de renovación del transporte público. En cambio, los servicios interurbanos y de largo recorrido siguen afrontando más barreras vinculadas a autonomía, infraestructura de recarga y necesidades operativas.
Aun así, la tendencia general es clara: el autobús cero emisiones ya representa casi tres de cada diez nuevas matriculaciones en la Unión Europea. Y, con un crecimiento del 50% en el primer semestre, el sector entra en una fase en la que la electrificación deja de ser una excepción para convertirse en una decisión cada vez más habitual en las compras públicas y privadas.El informe del ICCT deja una lectura de fondo sencilla: Europa acelera en la descarbonización del transporte colectivo, aunque a distintas velocidades según el tipo de servicio. La ciudad va por delante, el interurbano avanza con más prudencia y el mercado, en conjunto, se acerca a una frontera simbólica: que uno de cada tres autobuses nuevos sea ya de cero emisiones.