El encarecimiento del combustible tensiona el mercado del transporte por carretera en Europa
El combustible, principal motor de las subidas
El mercado europeo del transporte por carretera arranca 2026 con una clara dualidad: las tarifas contractuales continúan al alza mientras que las tasas spot muestran debilidad puntual, según el último informe elaborado por la IRU junto a Upply y Ti. En concreto, las tarifas de contrato alcanzaron los 140,1 puntos, con subidas tanto trimestrales como interanuales, mientras que las tarifas spot descendieron hasta los 132,3 puntos, reflejando una demanda más contenida en los primeros meses del año.
Este comportamiento responde a un contexto económico en el que los consumidores europeos mantienen la cautela ante el aumento de costes, lo que impacta directamente en la demanda de transporte inmediato. Sin embargo, los contratos a largo plazo se ven impulsados por la recuperación industrial, con un Índice PMI de la eurozona que alcanzó los 51,6 puntos en marzo, señalando expansión y mayor actividad productiva.
las previsiones apuntan a una presión moderada pero sostenida al alza en las tarifas, impulsada principalmente por el coste del combustible, incluso si la demanda se mantiene estable o ligeramente debilitada
El factor determinante detrás de esta evolución es el fuerte incremento del coste energético. El precio del diésel en la Unión Europea se disparó un 26%, pasando de 1,56 a 1,96 euros por litro en solo un trimestre, impulsado en gran medida por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. Esta situación está generando una presión directa sobre los márgenes de los transportistas, obligando a trasladar los costes a las tarifas.
Además, la incertidumbre sobre el suministro de AdBlue y el encarecimiento de los peajes en países como Polonia, donde han aumentado hasta un 33%, agravan aún más la situación operativa del sector. A esto se suma la escasez de conductores, con un 12,1% de vacantes sin cubrir en 2025, lo que limita la capacidad de respuesta del mercado.
Perspectivas marcadas por la incertidumbre
De cara a los próximos meses, las previsiones apuntan a una presión moderada pero sostenida al alza en las tarifas, impulsada principalmente por el coste del combustible, incluso si la demanda se mantiene estable o ligeramente debilitada. El índice de sentimiento del transporte ha subido hasta los 16,9 puntos, lo que refleja expectativas generalizadas de incremento de precios en el corto plazo.
No obstante, el sector se enfrenta a un delicado equilibrio: el encarecimiento de los costes podría coincidir con una desaceleración económica, lo que pondría en riesgo la rentabilidad de los operadores. En este contexto, la estabilidad regulatoria y el apoyo institucional serán claves para garantizar la resiliencia de la cadena de suministro europea.