Cinco millones de toneladas de mercancías afectadas y miles de camiones retenidos ponen en jaque a la industria y a la libre circulación en Europa
La frontera, de nuevo paralizada por las movilizaciones
Una vez más, las movilizaciones de ganaderos y agricultores franceses han provocado el cierre de la frontera, ocasionando graves pérdidas al sector del transporte y a la economía en su conjunto. Según las estimaciones del sector, cinco millones de toneladas de mercancías se han visto afectadas, una situación que, de prolongarse, podría llegar a paralizar la industria en distintos puntos de Europa.
Cada día, más de 10.000 camiones cruzan por Biriatou y otros tantos por La Junquera, flujos esenciales para la economía europea
Las empresas de transporte internacional y aquellas que operan en el ámbito nacional pero dependen de mercancía procedente de Europa están sufriendo una situación crítica, que afecta no solo a la economía empresarial, sino también a la seguridad de las personas y de las mercancías. No es la primera vez que ocurre: en diciembre pasado, durante dos semanas, se produjeron cortes continuos que generaron retenciones de hasta 14 kilómetros en el lado guipuzcoano.
Desde el viernes pasado, las protestas se han reproducido con nuevos disturbios y cortes en carreteras e infraestructuras críticas, obligando a las autoridades a cerrar el tráfico para vehículos pesados en ambos sentidos en Biriatou. Para el sector, se trata de una medida inconcebible e inadmisible, que vulnera el derecho fundamental a la libre circulación de personas y mercancías.
Conductores atrapados y mercancía en riesgo
El cierre de la frontera durante tres días consecutivos ha provocado que miles de conductores hayan pasado el fin de semana varados en la carretera, transportando mercancía de todo tipo, incluida mercancía perecedera, con el consiguiente riesgo de pérdidas definitivas. Además, los retrasos en las entregas amenazan con detener cadenas de producción, agravando aún más el impacto económico.
Desde el sector se cuestiona abiertamente por qué se consiente el cierre de la frontera, recordando que es responsabilidad de las administraciones europeas, nacionales y autonómicas velar por el cumplimiento del derecho a la libre circulación. La inacción de las autoridades ha vuelto a dejar al transporte completamente paralizado, una situación que el sector califica de inadmisible.
Las organizaciones denuncian que la inacción de las autoridades francesas está generando pérdidas económicas muy graves
Las organizaciones del transporte advierten de que no se puede aceptar que las reivindicaciones de otros sectores, por legítimas que sean, arruinen a los profesionales del transporte. El sector también arrastra problemas graves, y detener la actividad durante tantos días puede resultar letal para muchas empresas. La economía, recuerdan, es un engranaje complejo en el que todos los eslabones son necesarios para funcionar.
Fitrans y Guitrans exigen medidas inmediatas
Desde Fitrans y Guitrans se exige a los gobiernos que garanticen el derecho a la libre circulación recogido en el acuerdo de Schengen, adoptando las medidas necesarias para compatibilizar el derecho de manifestación con la continuidad del transporte. Cada día, más de 10.000 camiones cruzan por Biriatou y otros tantos por La Junquera, flujos esenciales para la economía europea.
Europa debe actuar ante las pérdidas económicas
Las organizaciones denuncian que la inacción de las autoridades francesas está generando pérdidas económicas muy graves, por lo que Europa debe presionar al Gobierno francés para que actúe y, si es necesario, imponga medidas sancionadoras. Asimismo, ambas compañías anuncian que exigirán responsabilidades judiciales y económicas hasta que se garantice el legítimo derecho de las empresas de transporte a desarrollar su actividad con normalidad, recordando que estar parados injustamente no exime del pago de impuestos y cotizaciones.





