Tráfico recuerda que en 2025 fallecieron 157 personas en vías interurbanas que no utilizaban cinturón o sistemas de retención infantil en el momento del siniestro
Un gesto sencillo que reduce a la mitad el riesgo de muerte
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una nueva campaña especial de vigilancia y control del uso del cinturón de seguridad y de los sistemas de retención infantil (SRI) que se desarrollará del 9 al 15 de marzo en toda España, en coordinación con la red europea de policías de tráfico RoadPol. El objetivo es reforzar la concienciación sobre la importancia de estos dispositivos de seguridad, cuyo uso generalizado podría evitar hasta 900 muertes al año en Europa.
Durante esta semana, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto con policías autonómicas y municipales, intensificarán los controles en carreteras interurbanas y en zonas urbanas, prestando especial atención a todos los ocupantes del vehículo, tanto en los asientos delanteros como traseros. Además de los controles presenciales, la vigilancia se reforzará mediante medios aéreos y sistemas automatizados de cámaras instaladas en diferentes vías.
Esta campaña se enmarca en la Estrategia Española de Seguridad Vial 2030, que promueve una política de tolerancia cero frente a comportamientos de riesgo al volante
El cinturón de seguridad y los sistemas de retención infantil se encuentran entre las medidas más eficaces para proteger a los ocupantes de un vehículo en caso de accidente. Según los datos de Tráfico, el uso del cinturón reduce a la mitad el riesgo de fallecimiento y alcanza su máxima eficacia en los vuelcos, donde la mortalidad puede disminuir hasta un 77%.
En entornos urbanos, la probabilidad de resultar herido grave o fallecer es hasta cinco veces menor si se utiliza el cinturón de seguridad. A pesar de ello, los datos de siniestralidad muestran que aún existe un margen importante de mejora en su utilización.
En 2025, y con datos provisionales a 24 horas en vías interurbanas, 157 personas fallecidas que viajaban en turismos o furgonetas no llevaban puesto el cinturón de seguridad o el sistema de retención infantil en el momento del siniestro.
Sistemas de retención infantil: clave para proteger a los menores
En el caso de los menores, el cinturón de seguridad por sí solo no es suficiente, ya que sus características físicas requieren el uso de sistemas de retención infantil adaptados a su talla y peso. En España, los menores con una estatura igual o inferior a 135 centímetros deben utilizar obligatoriamente estos sistemas y viajar en los asientos traseros, salvo en casos excepcionales previstos por la normativa.
Cuando se utilizan correctamente, los sistemas de retención infantil pueden reducir entre un 55% y un 60% el riesgo de muerte o lesiones graves, además de evitar nueve de cada diez lesiones graves o mortales en caso de accidente. Sin embargo, su uso incorrecto o la elección de dispositivos inadecuados sigue siendo relativamente frecuente, lo que puede reducir significativamente su eficacia.
Controles y sanciones para reforzar la seguridad vial
En una campaña similar realizada en marzo de 2025, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil controló 448.494 vehículos y detectó 6.409 personas que viajaban sin utilizar los dispositivos de seguridad obligatorios. En el ámbito urbano, 467 ayuntamientos de 43 provincias participaron en la iniciativa, con 198.696 vehículos controlados y 3.712 denuncias tramitadas.
La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial establece la obligatoriedad del uso del cinturón de seguridad y de los sistemas de retención infantil, y su incumplimiento constituye una infracción grave sancionada con 200 euros de multa y la retirada de cuatro puntos del permiso de conducir.
Esta campaña se enmarca en la Estrategia Española de Seguridad Vial 2030, que promueve una política de tolerancia cero frente a comportamientos de riesgo al volante. Entre sus prioridades se encuentran reforzar la vigilancia sobre factores clave en la siniestralidad, como el exceso de velocidad, el consumo de alcohol y drogas, el uso del teléfono móvil y la falta de utilización de los dispositivos de seguridad.





