Existe un gran potencial emergente de hidrógeno bajo en carbono. La demanda mundial de hidrógeno fue de más de 94 Mt en 2021, un aumento del 5% respecto a 2020. La encuesta realizada por Capgemini destaca que la demanda global de hidrógeno en todas las industrias y geografías ha aumentado más de un 10% en los últimos tres años, especialmente en los sectores químico y de refino de petróleo.
Según los datos que se extraen de la consulta, la demanda de hidrógeno de más de la mitad de las organizaciones ha crecido más de un 10% en los últimos tres años en Francia, India, Reino Unido, Japón, Estados Unidos, Alemania y Suecia.
Aunque se espera que la demanda de hidrógeno bajo en carbono aumente en todos los sectores, la demanda procede de sectores en los que las posibilidades de electrificación es mínima y los casos de uso podrían llevarse a cabo a corto plazo, dados los volúmenes localizados.
La demanda y el potencial de hidrógeno bajo en carbono siguen siendo elevados para las aplicaciones tradicionales del hidrógeno, sobre todo en el refinado del petróleo, los productos químicos, los fertilizantes, etc. La demanda de hidrógeno en nuevas aplicaciones, como el transporte pesado, la aviación y el transporte marítimo, crecerá de forma más comedida en comparación con otros sectores industriales. En cualquier caso, más del 80% de los encuestados de los sectores de refino creen que el hidrógeno bajo en carbono tendrá un gran impacto en su industria de aquí a 2030.
Usos e industrias
Aparte de los sectores tradicionales usuarios de hidrógeno, los sectores con oportunidades limitadas de electrificación, como el transporte pesado, la aviación o el transporte marítimo. también están explorando las posibilidades que les podría aportar el uso de hidrógeno con bajas emisiones de carbono, principalmente para alcanzar sus objetivos de sostenibilidad y reducir las emisiones.
Las organizaciones esperan que las distintas aplicaciones maduren a ritmos diferentes, y se necesitarán modelos de negocio innovadores. Un vicepresidente ejecutivo de una empresa siderúrgica con sede en la India, afirma que «el mayor uso del hidrógeno bajo en carbono en la industria siderúrgica será la fabricación de DRI (reducción directa de las emisiones de dióxido de carbono) a base de hidrógeno, seguido del uso en altos hornos».





