La Confederación denuncia que las medidas de la DGT se han aplicado sin margen de planificación y generan graves perjuicios operativos y de seguridad
Falta de previsión y graves consecuencias operativas
La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha manifestado su rechazo frontal a las restricciones a la circulación de vehículos pesados impuestas por la Dirección General de Tráfico (DGT), que han entrado en vigor a partir de las 0:00 horas de hoy, al considerar que se han aplicado sin previsión suficiente y sin tener en cuenta la realidad del sector.
Desde la CETM se reconoce que las restricciones pueden ser necesarias cuando existen causas meteorológicas objetivas, pero se denuncia que, en este caso, la improvisación ha trasladado toda la carga a las empresas de transporte y a los conductores, obligándoles a asumir las consecuencias de decisiones adoptadas sin margen de reacción.
La CETM reclama a la DGT mayor previsión y sensibilidad en futuras situaciones, así como flexibilidad para levantar las restricciones en cuanto las condiciones lo permitan
La organización subraya que una medida de esta magnitud no puede implantarse de forma inmediata, ya que el transporte de mercancías requiere una planificación compleja de rutas, horarios, cargas y descansos, imposible de reorganizar en cuestión de horas. Detrás de cada camión hay compromisos contractuales y, sobre todo, personas, recuerda la CETM, alertando del impacto económico y humano de estas decisiones.
Asimismo, la Confederación espera que el Ministerio de Transportes movilice todos los medios técnicos y humanos disponibles, incluyendo maquinaria quitanieves y dispositivos de vialidad invernal, para garantizar la seguridad y continuidad del transporte por carretera durante los episodios de nevadas.
Conductores atrapados y riesgo para la seguridad vial
La CETM denuncia que la DGT parece ignorar la situación de los conductores profesionales, que con estas restricciones pueden quedar literalmente tirados en carretera, sin áreas de estacionamiento suficientes, sin alternativas reales y con dificultades para cumplir la normativa de tiempos de conducción y descanso.
Esta situación, advierte la Confederación, no solo provoca un grave perjuicio económico y operativo, sino que añade riesgos a la seguridad vial y atenta contra la dignidad de los trabajadores del sector.
Finalmente, la CETM reclama a la DGT mayor previsión y sensibilidad en futuras situaciones, así como flexibilidad para levantar las restricciones en cuanto las condiciones lo permitan, evitando prolongarlas más allá de lo estrictamente necesario. El sector del transporte es el primer interesado en garantizar la seguridad, tanto de sus profesionales como del conjunto de usuarios de la red viaria





